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Rikki Rockett, el legendario batería de Poison, ha hablado sin tapujos sobre el autismo en el mundo de la música. Durante una entrevista reciente con Kadin McElwain de Autism Digest, Rockett ha defendido que las personas con autismo son individuos altamente creativos e imaginativos con talentos especiales para el arte. Lejos de verlo como una barrera, Rockett considera que el autismo puede ser una ventaja. "Mucha gente autista puede hacer múltiples tareas de maneras que la gente que no tiene autismo no puede", ha explicado el músico, dejando claro que puede ser una discapacidad en entornos sociales, pero no a la hora de crear. De hecho, el batería va un paso más allá en su reflexión y afirma con rotundidad que "a veces es un superpoder, literalmente". Por eso, insiste en que "no se puede juzgar un libro por su portada", una máxima que considera fundamental en la industria musical. Rockett ha lanzado un recado para los artistas de mente más cerrada, asegurando que los músicos suelen ser "más abiertos a todo tipo de personas diferentes". Según él, los que no lo son, "normalmente no duran mucho". Sentencia que "los que están en la cima" son precisamente los que tienen una mente más abierta. Por todo ello, recomienda encarecidamente a los artistas que si "un artista neurodivergente tiene una gran idea para una canción, por ejemplo, escucha la canción". Y añade el motivo: "Quizá es algo que nunca se te habría ocurrido, porque viene de alguien que percibe las cosas de una manera un poco diferente a ti, y esa es la clave". En la misma conversación, Rockett también ha reflexionado sobre la presencia de otros trastornos en el mundo del arte. "Creo que hay artistas que son autistas. Hay artistas que tienen TDAH y yo mismo creo que probablemente tengo TDA", ha confesado. |