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Hoy Lemmy hubiera cumplido 80 años. El
frontman de Motörhead sigue siendo, incluso una década después de
su muerte, una de las figuras más queridas y admiradas de toda la
historia del rock and roll. ¿La clave? Su actitud real y
despreocupada, su independencia y su aplastante personalidad, sin que
nunca le importase lo que pensaban los demás. Hace unos meses, su guitarrista en
Motörhead, Phil Campbell contaba la increíble historia de como
Kilmister, enfadado, acabó por destrozar una mesa de mezclas de más
de 2 millones de dólares usando tan sólo una hamburguesa. Al parecer, la discusión tuvo lugar entre los tres miembros del grupo en su última etapa, Campbell, Lemmy y el batería Mikkey Dee. Todo sucedió en Los Ángeles, en los estudios de grabación A&M, con el productor Howard Benson presente. “Lem, Mikkey y yo acabamos discutiendo sobre algo”, recuerda Campbell. “Howard dijo: 'Puedo resolver esto ahora mismo, he estado grabando los últimos 20 minutos'. Resultó que Lem estaba equivocado”. Y claro, a Lemmy eso le tocó mucho la moral, así que hizo lo que hacía cuando algo le irritaba en exceso: “Estaba comiendo una hamburguesa con queso”, continúa Campbell. “Y, de repente, la estrelló contra la mesa de mezclas, dejando todo el queso y la lechuga pegados a esa mesa de dos millones de dólares. Pobre Howard, tuvo que llamar y decir: '¿Podemos llamar a un técnico? Lemmy, de Motörhead, acaba de destrozar nuestra mesa con una hamburguesa con queso'”. Campbell explica que Kilmister, líder de Motörhead desde la creación del grupo en 1975 hasta su muerte en 2015, “siempre era educado con la gente” pero no era alguien a quien tocarle las narices, porque la paciencia se le agotaba rápido. “Era un caballero el 99 % del tiempo hasta que algo le cabreaba y entonces luchaba por sus derechos. Solo se le podía presionar hasta cierto punto. No soportaba estar rodeado de idiotas”, afrima Campbell, que redobla la apuesta diciendo: “A veces era una como una puta niña pequeña y nos gritaba por nada”. “¡Pero nosotros también gritábamos! Teníamos discusiones acaloradas, pero siempre de forma amistosa. Como debe ser en una familia. Nunca había enfados ni quejas, nunca se hablaba mal de nadie a sus espaldas”, sentencia el guitarrista. Lemmy falleció el 28 de diciembre de 2025, cuatro días después de su 70º cumpleaños y dos después de ser diagnosticado con un cáncer de próstata terminal. Campbell y Dee decidieron no continuar con la banda, dado que no tenía sentido hacerlo sin su miembro fundador. Mikkey acabaría ocupando la batería de Scorpions y Campbell formó su banda Phil Campbell and The Bastard Sons.
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