|
La noticia de que un grupo de padres y madres de Portland (Oregón) ha decidido sustituir los 'smartphones' por teléfonos fijos para que sus hijos se comuniquen ha generado un gran revuelo. La medida busca evitar la ansiedad y la depresión en los adolescentes, un tema que ha sido analizado con mucho humor por Álex Clavero en su sección 'El Francotirarock' del programa 'El Pirata y su banda' de RockFM. Álex Clavero, conocido como El Francotirarock, ha comenzado su monólogo destacando la peculiaridad de la situación: "No gustan las bromas en Portland... porque no tienen guasa-p". Para Clavero, la elección de la ciudad tiene todo el sentido, ya que "los críos van a hacer tantas horas con el auricular que van a ser Portland Orejón", un juego de palabras que desató las risas en el estudio junto a El Pirata, Sayago y Raquel Piqueras. El cómico ha comparado la situación con España, donde "en Portland se lleva el fijo… ¡Aquí el fijo discontinuo!". Según él, lo que estos padres están haciendo por sus hijos es, literalmente, "echarles un cable". Una iniciativa que ha calificado de maravillosa, resumiéndola como "Wonder Bro", uno de los chistes recurrentes de la mañana. Clavero ha compartido sus propias reflexiones sobre la vuelta del teléfono fijo, bromeando con que en su casa no podría instalarlo porque no tiene "pasillo". También ha imaginado el caos de un teléfono sonando sin parar: "Tanto sonar el teléfono que cuando en casa se oiga: 'Cuelga tú, que no cuelga tú'… Van a ser los padres refiriéndose al niño". El monologuista también ha recordado las dificultades de los antiguos teléfonos de ruleta para las nuevas generaciones. "Dale tú al niño un teléfono de los de ruleta... a ver si le reduces la ansiedad y la depresión...", ha ironizado Clavero, quien cree que "se tiran por la ventana antes de terminar de marcar el prefijo". Un detalle que muchos jóvenes desconocen es que antes "había que marcar el prefijo... ¡El 91 si llamas desde fuera de Portland!", ha añadido. El Francotirarock ha evocado con humor la imagen del cable rizado del teléfono, que te obligaba a "saltar a la comba" para moverte por casa. En ese momento, ha compartido una anécdota personal con su mujer, quien al parecer le dijo: "Menos mal que las niñas bonitas no pagan dinero!". Siguiendo con la mirada al pasado, Clavero ha mencionado que él ya ha tomado medidas drásticas con sus hijos: "Yo al niño ya le he quitado la tablet y le he dado dos yogures atados con una cuerda... ¿Y qué tal? ¡Se me ha cagado porque eran con Bífidus!". El monólogo ha concluido con una oleada de nostalgia, recordando llamadas de teleoperadores de Airtel que daban pie a conversaciones "Amena" y anuncios míticos como el de Jesús Gil en la piscina. Un viaje al pasado que demuestra, como dice Clavero, que estamos volviendo al "Wonder Bro". |