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En un principio, cuando Metallica
comenzó a dar sus primeros pasos sobre el escenario, James Hetfield
no las tenía todas consigo sobre ser el cantante de Metallica. El
artista, de hecho, bien podría haber acabado siendo simplemente su
guitarrista rítmico de haberse dado otras circunstancias. Hubo, de hecho, un vocalista que estuvo
muy cerca de hacerse con el puesto, algo que finalmente rechazó. De
haber sucedido lo contrario, quién sabe de qué forma estaríamos
hablando hoy de los de San Francisco, en caso de que lo estuviéramos
haciendo. ¿Y quién fue la persona que rechazó
unirse al grupo? Su nombre el John Bush, al que puede que conozcas
como vocalista de Armored Saint, banda a la que eligió por encima
del cuarteto del Área de la Bahía. “Bueno, yo siempre digo: 'Imagina un
mundo en el que James Hetfield no fuera el vocalista principal'”,
dijo Bush (transcrito por Ultimate Guitar). “Quiero decir, eso
cambió su heavy metal. Así que eso no estaba destinado a ser”. “James estaba destinado a ser el
cantante de esa banda, y a ser el cantante de la banda de heavy metal
más grande, por cierto, y tener su voz allí y ser el frontman.
Simplemente no estaba destinado a ser así. No era mi destino. Por lo
tanto, me resulta fácil aceptarlo”. También es cierto que lo de invertir
en Metallica antes de que sacaran su 'Kill 'Em All' tampoco era una
apuesta segura. Nadie se hubiera podido imaginar que aquella panda de
melenudos con demasiada pasión por la cerveza se convertiría en la
banda de rock más grande del mundo algún día. “Y, como ya he dicho, esto fue en
1982, cuando se hablaba de ello. Todos éramos muy jóvenes y cada
uno intentaba descubrir todo lo relacionado con su propia identidad,
cómo quería actuar, cantar, vestirse y todo eso”, dice Bush. “Así que sí, simplemente no estaba
destinado a ser así. Quiero decir, quiero mucho a esos chicos, y son
los reyes. Pero yo no estaba destinado a estar en Metallica”. En 2011, en el XXX aniversario de
Metallica, la banda sacó a Bush al escenario para tocar “The Four
Horsemen”. Aunque sus caminos no fueran unidos, es bueno saber que
los de San Francisco mantuvieron viva también esta parte de su
historia. |