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Josh Homme, frontman de Queens of the
Stone Age, ha desvelado en una nueva entrevista cuáles son los
planes para su cuerpo una vez se muera. Charlando con Stereogum (vía
Loudwire) sobre el disco 'Alive In the Catacombs' , el cantante ha
desvelado los planes para su cuerpo tras morir. “Quiero que me incineren en parte
para ir donde está toda mi familia”, dice el cantante. “Pero
luego quiero que el resto... Tengo un lugar en el desierto, una
pequeña parcela. Y quiero que me entierren en este hormigón debajo
de una mesa con sillas sobre el hormigón y quiero que los niños
hagan fiestas y piensen en cosas profundas bajo las estrellas en el
desierto”. Cierto es que Homme ama el destierto y
que, de hecho, ha hecho grabaciones allí con muchos músicos a lo
largo de los años, más concretamente en el estudio de Rancho de la
Luna en Joshua Tree, California. A lo largo del tiempo, Homme ha estado
cerca de la muerte en varias ocasiones. La primera, de hecho, fue muy
pronto: “Mi primera experiencia con la muerte fue cuando estuve a
punto de morir a los 12 años, casi me ahogo, pero me sentí muy
positivo por no haber muerto. Durante las semanas siguientes, el
resplandor de esa experiencia seguía irradiando y me decía: 'Oh, no
estoy muerto. Esto está saliendo muy bien'”. Pero hubo más. Josh recuerda otra con
las siguientes palabras: “Estaba en el norte de Idaho, en el lago
Pend Oreille, y tuve un accidente navegando en solitario. Salí
despedido de la embarcación y tuve que nadar una distancia enorme,
completamente vestido, con tormenta y lluvia. Tuve que nadar un par
de kilómetros en cada dirección. En un momento dado, pensé: 'Creo
que no puedo nadar más'. Y entonces, justo en ese momento, me
rescataron, ¿sabes? Pero [había] una especie de calma al decirte a
ti mismo: 'Creo que está bien' y luego darte cuenta [de que me
estaban rescatando]". “Un tipo me cogió del pelo y de la
ropa interior. Era lo único que llevaba puesto y me quedé desnudo
en el agua, y él me hizo el calzón chino más grande que he visto
en mi vida, agarrándome solo por el pelo. Y pensé: 'Vaya, qué
interesante punto y aparte para esto'”. (Risas). Sobre lo aprendido de aquella
experiencia, Homme dice lo siguiente: “Hay una especie de euforia
después de eso. Lo recuerdo bien. Recuerdo haber pensado que iba a
hacer lo que quisiera. No creo que deba esperar y hacer lo que todos
los demás dicen”. Homme afirma que la experiencia le
marcó profundamente y añade: “Me trastornó el sentido del tiempo
en la vida. No hay ninguna razón real para esperar y crees que la
gente está pensando en lo que has hecho cuando te sientes
avergonzado o tímido, pero en realidad no están pensando en ti en
absoluto. Así que simplemente debes hacer lo que quieras hacer”. |