|
Episodio 164
SALMO 131 Cántico de David para las peregrinaciones. Dios mío, yo no me creo más que nadie, ni miro a nadie con desprecio; no hago alardes de grandeza, ni pretendo hacer grandes maravillas, pues no podría llevarlas a cabo. Más bien, me he calmado; me he tranquilizado como se tranquiliza un niño cuando su madre le da el pecho. ¡Estoy tranquilo como un niño después de haber sido alimentado Jesus es suficiente para mi para guardar mi alma tranquila y en paz como un bebe en los brazos de su madre contento Jesus es suficiente para mi para guardar mi alma tranquila y en paz como un bebe en los brazos de su madre Jesus es suficiente para mi para guardar mi alma tranquila y en paz como un bebe Jesus es suficiente para mi para guardar mi alma tranquila y en paz Jesus es suficiente para mi para guardar mi alma Jesus es suficiente para mi para guardar Jesus es suficiente para mi Jesus es suficiente Jesus |