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A lo largo de la historia, el sexo siempre ha estado vinculado con el poder de una u otra forma. Hay dos vertientes que son muy fáciles de identificar: Por abuso y como manipulación para avanzar, escalar, conseguir, etc. El tema no es el poder, sino el abuso del mismo, su mal uso y su manipulación a través del sexo. Es el que tiene poder económico y manipula a quien depende de él; es quien tiene poder político y lo corrompe; es el autoritarismo en lugar de la autoridad; es la apropiación del otro a través del sometimiento… Cuando el abuso se desarrolla en el terreno sexual, la degradación del hecho llega a mayores dimensiones. Porque involucra al cuerpo físico y su sensibilidad. Quien sostiene su erotismo a través del goce del abuso de poder, transgrede el sentido esencial de la sexualidad, pervierte su esencia. |