|
La soltería nos lleva a un grado de individualidad, pero ¿Qué pasa cuando nace el deseo de tener una pareja? Esas ganas de tener a alguien con quien compartir momentos. Cuando por nuestra mente pasa un pensamiento: Necesito estar en pareja. ¿Cómo atreverse, tras haber compartido tiempo contigo misma? Al conocernos a nosotros mismas y disfrutar de la soledad, tenemos ese dilema de cómo romper con forma de ser actual para dejar que alguien entre a nuestras vidas. Para ello debemos empezar por nosotras mismas, darnos el tiempo para conocernos y consentirnos. Hacer un reconocimiento de nuestros gustos, nuestros pasatiempos, comida y música favorita. De esa forma sabremos que es lo que queremos en una persona, qué esperamos y necesitamos del otro antes de empezar una relación. ¿Qué estoy dispuesto a darle de mi? Somos diferentes con cada persona que nos rodea, pues a cada uno le mostramos cosas distintas de nuestro ser. Nos volvemos críticos y emitimos |