Slamos 62 & 631 En Dios solamente espera en silencio mi alma; De Él viene mi salvación. 2 Solo Él es mi roca y mi salvación, Mi baluarte, nunca seré sacudido. 3 ¿Hasta cuándo atacarán a un hombre, Todos ustedes, para derribarlo, Como pared inclinada, como cerca que se tambalea? 4 Ellos solamente consultan para derribarlo de su eminencia; En la falsedad se deleitan; Bendicen con la boca, Pero por dentro maldicen. (Selah) 5 Alma mía, espera en silencio solamente en Dios, Pues de Él viene mi esperanza. 6 Solo Él es mi roca y mi salvación, Mi refugio, nunca seré sacudido. 7 En Dios descansan mi salvación y mi gloria; La roca de mi fortaleza, mi refugio, está en Dios. 8 Confíen en Él en todo tiempo, Oh pueblo; derramen su corazón delante de Él; Dios es nuestro refugio. (Selah) 9 Los hombres de baja condición solo son vanidad, y los de alto rango son mentira; En la balanza suben, Todos juntos pesan menos que un soplo. 10 No confíen ustedes en la opresión, Ni en el robo pongan su esperanza; Si las riquezas aumentan, no pongan el corazón en ellas. 11 Una vez ha hablado Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es el poder; 12 Y Tuya es, oh Señor, la misericordia, Pues Tú pagas al hombre conforme a sus obras. ————— 1 Oh Dios, Tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de Ti, mi carne te anhela Cual tierra seca y árida donde no hay agua. 2 Así te contemplaba en el santuario, Para ver Tu poder y Tu gloria. 3 Porque Tu misericordia es mejor que la vida, Mis labios te alabarán. 4 Así te bendeciré mientras viva, En Tu nombre alzaré mis manos. 5 Como con médula y grasa está saciada mi alma; Y con labios jubilosos te alaba mi boca. 6 Cuando en mi lecho me acuerdo de Ti, En Ti medito durante las vigilias de la noche. 7 Porque Tú has sido mi ayuda, Y a la sombra de Tus alas canto gozoso. 8 A Ti se aferra mi alma; Tu diestra me sostiene. 9 Pero los que buscan mi vida para destruirla, Caerán a las profundidades de la tierra. 10 Serán entregados al poder de la espada; Presa serán de las zorras. 11 Pero el rey se regocijará en Dios; Y todo el que por Él jura se gloriará, Porque la boca de los que dicen mentiras será cerrada.
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