No sólo es que comer, ni qué no comer.
La comida además de una necesidad fisiológica también suele cubrir una necesidad emocional, que puede provocar comportamientos poco saludables con nuestros alimentos.
Y para poder cambiar tu relación con la comida, lo primero es identificarlo y hacerlo consciente.
Y así, elegir inteligente.
#EligeInteligente
www.habitosinteligentes.com