|
Description:
|
|
Hasta hace poco a los para atletas se les consideraba como personas discapacitadas que practicaban deporte a los que se les admiraba por su esfuerzo y ejemplo de superación. Hoy en día se valora mucho más sus marcas así como todo el trabajo que hay detrás para conseguirlas, como a verdaderos deportistas.
Para escuchar el reportaje, haga clic en el play, encima de la foto
Ricardo Ter Argilés hace sonar el himno español tres veces en el Mundial de Ciclismo Adaptado en Pista 2022, convirtiéndose en uno de los atletas más aclamados en el velódromo francés de Saint Quentin en Yvelines, a unos 18 kilómetros al suroeste de París.
"Es un momento muy especial pues te acuerdas de que no has defraudado a toda esa gente que ha estado apoyando y toda esa gente que se ha esforzado muchísimo para que tú llegues en las mejores condiciones y puedas rendir al máximo", dice con orgullo Ter Argilés.
A los 8 años sufre un grave accidente con un cable de alta tensión. A pesar de los momentos complicados en su niñez, Ricardo Ter estaba destinado a la gloria deportiva. Ahora con 47 años, es uno de los deportistas más longevos del país Ibérico y quizás el más hiperactivo ya que practica varias disciplinas hasta bañarse de oro tres veces en la natación Paralímpica. Debutó en los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996.
En 2016 Ricardo Ter se cambia al para ciclismo, un deporte practicado por ciclistas con discapacidades físicas que les impiden el uso de bicicletas convencionales. Aunque las bicicletas deben ser adaptadas, la exigencia es la misma.
En las gradas, una multitud anima a los para ciclistas para que rompan las marcas de velocidad.
Ante ellos, una pista ovalada de 250 metros de largo por 8 metros de largo, construida con madera de pino siberiano. En uno de los giros, en la zona más inclinada, que parece más un muro que una pista, se ubican los entrenadores.
Desde allí, la delegación española le indica los tiempos de paso a Eduardo Santas, subcampeón del mundo en la disciplina Scratch (C3) en 2022. Por mencionar parte de su palmarés, tiene 38 títulos de campeón de España y en pista 16 medallas del mundo.
"Yo vivo aquí mi sueño. Me están pagando por hacer esto y yo pagaría mucho dinero por estar aquí donde estoy, en este velódromo compitiendo un Campeonato del Mundo, superándome al no haberme quedado en la cama postrado por mi discapacidad", se emociona Santas.
En el centro del velódromo hay una vida paralela
En el corazón del velódromo, circulan unas 2 mil personas que portan los colores del país al que pertenecen, en este mundial hay 38 naciones.
Durante la competencia, en el ciclismo son las piernas las que hablan, así solo se tenga una y se necesiten muletas para llegar a la pista y subirse a la bicicleta, como lo hace la colombiana Carolina Munevar.
La adaptación a la bicileta de Carolina le permite compensar la amputación de su pierna izquierda tras un accidente de tránsito en 2014 cuando se dirigía de la universidad a la casa en su herramienta de trabajo. "No sentí el cambio tanto de ser ciclista convencional a para ciclista en el sentido de no poder competir nunca más con ellas, lo duro realmente fue tener que aprender de nuevo a montar en bicicleta", expresa Carolina.
Proveniente de un país donde el ciclismo está en cada rincón, no es raro que una colombiana sea la mejor para ciclista de Latinoamérica. Son testigos sus múltiples títulos. Por ejemplo, es la actual campeona mundial de contrarreloj en ruta y en la pista, difícil resumir 7 años de carrera. De estos mundiales se lleva 2 bronces.
"La vida es como la bicicleta, hay que pedalear hacia adelante para no perder el equilibrio", Albert Einstein
Desde hace tres años Micaela Barroso es la guía de la chica ciega María José Quiroja. Ambos repersentan a Argentina montadas en un tandem, una bicicleta que tiene dos sillines, dos manubrios, cuatro sillines, pero solo dos ruedas. El reto mayor para ambas es ir al mismo ritmo aunque haya una que ve el recorrido y la otro que lo siente. "Yo debo confiar en Micaela. Lo único que tengo que hacer es pedalear y acoplarme lo mejor a ella", dice María José.
La ciclista argentina Micaela menciona las luchas individuales como un motor. Este no siempre impulsa al atleta con discapacidad hasta las medallas, pero para algunos de ellos, competir en un mundial ya es una victoria, sobre todo después de un accidente.
El deporte adaptado permite una segunda oportunidad
En noviembre de 2021 María Isabel León se accidenta en un entrenamiento. Tras la cirugía el pie derecho este le queda desalineado y se le dificulta rodar con una bicicleta convencional, su herramienta de trabajo durante más de 30 años, con las que gana multiples medallas. "Antes del covid corría con los convencionales, no sabía que era para ciclista o quizás me negaba a aceptarlo. Hasta que el año pasado vi los Juegos Paralímpicos y le me cuenta que yo podía estar compitiendo con ellos", explica León.
María Isabel León tiene 61 años, es la atleta con más edad en los mundiales en France. Participa en todas las pruebas individuales del programa: en 200 metros, 500 metros, persecución, Scratch.
La campana suena, esta marca el inicio de la última vuelta, los últimos 250 metros en los que se define todo: una medalla, un record, una proeza que inspire.
Sin importar la prueba o la categoría, la campana siempre suena anunciando el final, no hay diferencia, como tampoco la hay entre los pisteros, los que tiene una discapacidad física y los que no, porque buscan básicamente lo mismo: minimizar la resistencia del aire para ir más rápido y principalmente para no caerse.
Un reportaje de Ana María Ospina desde el Velódromo Nacional en Saint Quentin en Yvelines, Francia. Con la realización técnica de Pierre Zanutto. |