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Una de las grandes víctimas de la pandemia en el mundo fue sin dudas el sistema educativo. Las largas cuarentenas y la transición obligatoria hacia la educación virtual han tenido un impacto duradero en los sistemas educativos. Pero no todos los países respondieron de la misma manera a la contingencia sanitaria. Tras un primer confinamiento estricto, Francia apostó por mantener las aulas abiertas contra viento y marea.
Por Alejandra Parra*
Francia se ha preciado de ser uno de los países donde se mantuvieron abiertas las escuelas por más tiempo, con la apuesta de no poner en riesgo la educación de las generaciones futuras. Para poder hacer eso, el gobierno de Emmanuel Macron debió instaurar cuidadosas medidas sanitarias, que fueron mutando a medida que aparecía nueva información sobre el coronavirus y sus formas de contagio.
Los confusos protocolos, que exigían constantes autotests a maestros, alumnos y padres de familia han cansado a la población. Además, hubo fuertes críticas a la obligatoriedad de portar un pase sanitario que confirme los requisitos de vacunación. Pero el Ministerio de Educación francés apostó a estrictos protocolos para evitar la deserción escolar.
RFI en español conversó en París con maestros, profesores, padres de alumnos, sindicalistas y científicos para entender lo que ocurrió en el sistema educativo francés desde marzo 2020. Con los aciertos y desaciertos frente una situación sanitaria inédita.
*La venezolana Alejandra Parra, de la Universidad del Rosario (Bogotá), es la ganadora de la edición 2021 del Premio RFI Reportaje en español y realizó esta investigación en febrero 2022 durante su estadía en París, recompensa principal del concurso. La edición 2022 del Premio está abierta del 10 de marzo al 15 de mayo. Puedes consultar el reglamento e inscribirte aquí. |