Entender el origen, la relación y el propósito de las dos grandes obsesiones de Descartes, la búsqueda de un método y la unificación del conocimiento humano, es el primer paso para entender su gran aportación. La primera de ellas ya la encontramos en las Reglas para la dirección de la mente (1628). Por eso, comenzamos por analizar la la génesis y el contexto de su pensamiento.