Qasem Soelimani, el lider militar irani, era considerado un hombre sumamente peligroso. Sobre el pesaban cientos, o quizas miles de muertes de gente de todos origenes. Era temido por las naciones vecinas y lejanas. Estados Unidos le tenia perfectamente bien identificado. Operativamente era posible acabar con el, pero las cosecuencias de un acto asi, podrian ser graves. Ese es el escenario que vive hoy el mundo. Leon Krauze lo analisa, escuchemoslo.