|
Israel enfrenta una emigración sin precedentes. Según cifras oficiales, 84.000 ciudadanos israelíes abandonaron el pais en 2024 tras el ataque de Hamas y la guerra del gobierno de Netanyahu contra Gaza. Un récord comparado con un promedio anual de 37.100 durante la década anterior. En su mayoría, son profesionales laicos, de izquierda o artistas —o, incluso, las tres cosas a la vez—. Ya no se reconocen en su país, y menos aún en sus dirigentes. Una broma israelí dice que "un tercio de la sociedad va al ejército. Un tercio trabaja y un tercio paga los impuestos. El problema es que son los mismos". Y es a ese tercio de la población israelí al que pertenecen los más recientes 'Yordim', en hebreo: los que se van del país. Ariel M. Kakovitz, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalén, explica las causas y el impacto de esta masiva fuga de cerebros israelíes. Ariel M. Kakovitz: "Se habla de profesionales del sector de la sociedad israelí, que es la parte dinámica. Por ejemplo, trabajan en high-tech (alta tecnología), un factor esencial en la economía que explica la riqueza de Israel, un país desarrollado con un ingreso per cápita de niveles europeos". RFI: Cuáles son las razones de este éxodo masivo de israelíes profesionales diplomados en los últimos dos años? Ariel M. Kakovitz: "La razón más obvia es que no se quiere vivir en Esparta o en un país anormal que enfrenta una situación de guerra permanente. Y acá hay una gran paradoja porque, desde el punto de vista regional, se abren posibilidades a Israel, pero eso implica terminar la guerra en la Franja de Gaza. Al mismo tiempo, el gobierno sigue empujando barranca abajo a Israel hacia una situación de guerra perpetua que va a debilitar completamente el tejido de la sociedad israelí. La transformación paulatina de Israel en una democracia no liberal camino a dictadura también explica por qué muchos israelíes del ámbito más liberal y progresista están prefiriendo mudarse a Portugal o a Italia o a Canadá, no necesariamente a Estados Unidos de Trump. Eso tiene consecuencias muy graves para el futuro de la economía de Israel. Y también porque si va a haber elecciones, y espero que las haya en octubre noviembre de 2026, se habla de la fuga de posibles votantes de la oposición al actual gobierno israelí". Los analistas también alertan sobre el impacto demográfico que conlleva esta inédita emigración, pero el gobierno de Israel no aborda el tema. El partido Likud en el poder prefiere incentivar a los israelíes a tener más hijos. |