|
A partir del próximo 31 de enero todas las mercancías de origen animal o vegetal que entren en el Reino Unido deberán ir a acompañadas de un certificado sanitario y fitosanitario exigido por el país. Esta nueva normativa afecta de pleno a la empresaria Encina Barragán, con sede en Londres, que se dedica a importar embutido español al Reino Unido. “Va a ser un caos total porque se necesitan más documentos, estos documentos tienen un coste sobre todo aquí en el Reino Unido, y ya nos han subido de entrada un 5% más las tarifas, cosa que en España no han hecho, y luego eso incrementará los retrasos porque para conseguir todo este tipo de documentos se requiere tiempo, hablamos a lo mejor de una semana más”, dice a RFI. Estos certificados sanitarios, que se dividen en cuatro categorías, deberán ser cumplimentados 48 horas antes de que lleguen a la frontera para que los oficiales británicos tengan tiempo de comprobarlos. “Como todo lo que es nuevo yo no sé si el personal aquí en el Reino estará preparado y si tendrá la preparación adecuada para saber gestionar este nuevo tipo de documentos y saber cómo meterlos en el sistema”. Esta nueva normativa entra en vigor tres años después del Brexit y es una vuelta de tuerca más para las empresas británicas. Encina Barragán es española, llegó al Reino Unido hace 32 años y hace ocho creó su empresa, que se llama The Ojos Food. El Brexit fue un golpe durísimo para su negocio. “A nosotros nos ha afectado muchísimo porque justo antes exportábamos a Francia y a otros países de la Unión Europea y una vez se implementó el Brexit tuvimos que dejar de exportar a todos estos países. Yo pienso que esto ha sido un error pues antes teníamos un pastel con 28 trocitos y ahora solo tenemos un pastel pequeñito con un trocito solo. El poder de expansión y de crecimiento no sólo de mi negocio sino de cualquier otro negocio (tras el Brexit) está muy limitado”, explica la empresaria. El producto importado por Barragán más afectado es el pescado enlatado, cuyos costes se han doblado desde el Brexit. “Para el pescado se necesitan un montón de certificados. Luego no se puede terminar el puzle como digo yo hasta que no se ha recogido la mercancía y está preparado ya el transporte para que venga al Reino Unido. Y también se necesita dar el número de matrícula y la nacionalidad del transporte. Todo esto conlleva unos retrasos increíbles”, lamenta. |