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La conferencia climática abre sus puertas en Dubái en medio de una polémica sobre el perfil de su presidente. Sultán Ahmed Al Jaber, ministro de Industria de Emiratos Arabes Unidos, séptimo productor mundial de petroleó, desempeña también el cargo de presidente de la principal empresa petrolera del país. Su trayectoria de empresario del sector de la energía fósil había levantado acusaciones de conflicto de intereses. El hombre que llevará la batuta de estas negociaciones en la Cop28 en Dubái es Sultán Ahmed Al Jaber, quien acumula las funciones de ministro de Energía y de Presidente de Adnoc, la principal empresa petrolera de Emiratos Árabes Unidos, séptimo productor mundial de oro negro y que planea aumentar su capacidad de producción en el futuro. Ello, a pesar de las recomendaciones de los científicos que llaman a eliminar las energías fósiles para evitar el calentamiento global. “Celebrar la cumbre en Emiratos Árabes, que es uno de los países más productores y con mayores emisiones per cápita (25 toneladas de CO2 por habitante), no parece, a priori, una buena decisión”, denuncia Javier Andaluz, responsable de asuntos climáticos en Ecologistas en Acción. El activista teme, al igual que cientos de otras ONG ambientalistas, que el perfil de Al Jaber sea un freno para las ambiciones climáticas. “Se rechaza que no solamente nos acoja a un país con fuertes intereses en la industria fósil, sino, además, que quien va a presidir las negociaciones climáticas sea un alto directivo de la empresa nacional de petróleos de Abu Dhabi”, detalla Andaluz, entrevistado por RFI en vísperas de la apertura de la Cop28. “Si bien es cierto que la presidencia [nota: rotativa de la Cop] no negocia directamente los textos, sino que son los países, su labor de mediación puede hacer de filtro para que propuestas como esa necesaria puesta de fecha de fin a los combustibles fósiles, pues no salgan de este acuerdo”, teme Javier Andaluz. El perfil de sultán Ahmed Al Jaber y la organización de la Cop28 en un país petrolero, que construye islas artificiales en el mar y pistas de esquí en pleno desierto, reactivó también el debate sobre la presencia de los lobbies de las industrias fósiles en las negociaciones internacionales. En el pasado, el lobby petrolero –empresas y estados- han logrado, por ejemplo, incluir en las negociaciones soluciones muy controvertidas para compensar las emisiones de gases de efecto invernadero, como la captación del CO2, para evitar tener que reducir las efectivamente. Una COP presidida por un país petrolero “es una paradoja”, admite la experta colombiana en políticas climáticas Isabel Cavelier Adarve. “Principalmente porque existe el riesgo muy real de que esos intereses económicos se interpongan en la capacidad política de ese país de liderar un consenso ambicioso. Sin embargo, una paradoja siempre tiene dos caras. Y la otra cara de esta paradoja es que es fundamental que todos los países del mundo, incluyendo los países que dependen del petróleo o del carbón, pues hagan parte de la solución. Eso quiere decir que ningún país debe estar excluido de hacer parte de la solución”, matiza Cavelier, quien asesoró a varios conflictos latinoamericanos en negociaciones climáticas. Sultán Ahmed Al Jaber se defendió de las acusaciones de conflictos de intereses y recordó que también preside una empresa de energías renovables. Según él, los combustibles fósiles sólo se podrán abandonar cuando el mundo tenga la capacidad de reemplazarlas por energías renovables. En julio, Emiratos Árabes Unidos se unieron al objetivo común de muchos países de triplicar la producción de energías renovables de aquí a 2030. Pero en paralelo, forma parte del grupo de países petroleros que abogan por la captura y almacenamiento de carbono, técnicas que están lejos de poder absorber los miles de millones de toneladas de Co2 que agravan el cambio climático. ONG denuncian la presencia de los grupos de intereses petroleros A pocos días de la Cop28, la ONG Corporate Accountability publicó un informe en el que alerta sobre la presencia de representantes de empresas contaminantes de petróleo y gas en las negociaciones de la ONU sobre el clima. “En los últimos 20 años han asistido al menos 7.200 veces a las negociaciones de la ONU”, indican los autores del informe. “El informe reconfirma que lamentablemente las cumbres de cambio climático y los organismos supranacionales son controlados por las empresas que destruyen el Planeta. Es repudiable que las empresas que más emiten gases de efecto invernadero, que impulsan el calentamiento, se presenten a las cumbres”, estima el abogado ecuatoriano ambientalista Pablo Fajardo de la Union de afectados y afectadas por Chevron Texaco. “Desde la COP9 de 2003, los empleados declarados de las empresas de combustibles fósiles han asistido a las negociaciones un mínimo de 945 veces. El personal declarado de las ‘5 grandes’ petroleras -ExxonMobil, Chevron, Shell, BP y TotalEnergies- ha asistido un mínimo de 267 veces”, detalla el informe. Brenna TwoBears, Coordinadora Principal de Keep It In The Ground de la Red Indígena Medioambiental, afirmó que los lobbies de los combustibles fósiles superaron en número a la cantidad de indígenas que asistieron a la COP26 en Glasgow en 2021, en torno a un 200%. En la Cop27 en Egipto, se registró el récord de 636 lobistas de las energías fósiles acreditados, un 25% más que el año anterior. El presidente del gigante francés de la extracción petrolera TotalEnergies, Patrick Pouyané, asistió por ejemplo a la Cop27 invitado por la presidencia egipcia. La ausencia de reglas claras para evitar los conflictos de intereses es a menudo criticada. El 27 de noviembre pasado, la cadena británica BBC reveló informes internos según los cuales la presidencia emiratí de la COP28 incluyó temas de proyectos petroleros en las discusiones privadas previas a la Cop28. |