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Se conmemora este 2 de noviembre el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas. En el marco de la guerra en Ucrania, los periodistas son permanentemente blancos de amenazas y ataques. Uno de ellos, Max Levin, fue asesinado a sangre fría al principio de la invasión. Reportaje. “Estaba filmando algo aquí antes, dos o tres días antes… y perdió su dron”, cuenta la periodista Inna Varenitsa, ex esposa del reportero gráfico Max Levin asesinado al comienzo de la invasión a gran escala lanzada por Moscú. Asesinados a sangre fría Vamos camino a un bosque a las afuera de Kiev donde Levin fue emboscado junto con un amigo militar que lo acompañaba a recuperar un dron que, según él, tenía información valiosa. “Aquí estaban los ucranianos. Usted puede ver trincheras al lado izquierdo… Y aquí al frente está la carretera que divide el bosque. Después de la vía estaban los rusos”, prosigue Inna. Lo que hizo Levin fue girar, en teoría lejos de los rusos, sin saber que el terreno ya estaba ocupado y lo emboscaron. Encontramos su carro abandonado después de caminar varios metros bosque adentro. Está corroído por el paso del tiempo. La primera vez que Inna visitó este lugar fue en mayo de 2022, junto con una delegación de Reporteros Sin Fronteras que documentaba el crimen. La investigación arrojó que habían sido asesinados a sangre fría. “El área alrededor del carro estaba completamente quemada. En el lado izquierdo del carro estaba el cuerpo del amigo de Max, que fue quemado vivo, y a 70 metros del carro, estaba el cuerpo de Max”, explica la periodista. Lo encontraron tirado al lado de un árbol con signos de tortura, sin zapatos ni el chaleco antibalas que lo identificaba como periodista. Recibió al menos dos disparos, uno en el cuerpo y el otro en la cabeza. “Las balas que encontraron aquí generalmente son utilizadas por fuerzas especiales y francotiradores. Todo parece que no era el ejército regular el que operaba aquí. La misma bala fue encontrada en la cabeza de Max”, precisa Inna. La investigación ahora está en manos de las autoridades locales que deben identificar los autores del crimen. “No pueden seguir con su trabajo” En Kiev, Maryna Slobodyanuk se encuentra trabajando en una nueva investigación de la ONG Truth Hounds que documenta crímenes de guerra. “Está claro que los periodistas están dentro de los primeros que son amenazados y perseguidos, detenidos, torturados y asesinados”, subraya. Diez periodistas ucranianos han sido asesinados mientras ejercían su trabajo, incluido Max Levin. Pero 56 más han muerto como consecuencia de la guerra: “Lo que quieren es dejarle claro a los periodistas que no pueden seguir con su trabajo y contarle la verdad a la gente”, apunta Maryna. La situación es especialmente critica para los periodistas en territorios ocupados quienes son los que tienen mayor presión: 14 se encuentran desaparecidos. |