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Pablo de Orellana, profesor de Relaciones Internacionales en el Departamento de Estudios de Guerra del King's College de Londres, dijo a RFI que el ejército ruso ha tenido tiempo para prepararse para la contraofensiva ucraniana. Además, Kiev probablemente no podrá contar con el efecto sorpresa de sus dos primeras contraofensivas. Sin embargo, el ejército ruso enfrenta varios problemas graves. La contraofensiva ucraniana avanza en medio de una fuerte resistencia rusa. Kiev ha reivindicado este viernes la reconquista de 100 Km² a las fuerzas rusas en una semana. Varios poblados pequeños han vuelto al control ucraniano. No obstante, es demasiado pronto para descifrar los planes militares de Kiev o pronunciarse sobre una ventaja significativa para alguna de las partes. Pablo de Orellana, del King's College de Londres, se muestra muy prudente al respecto. "Es muy pronto para evaluar cómo van las cosas. No podemos presumir que podemos deducir la lógica militar de lo que estamos viendo. Yo, en todo caso, no veo una lógica estratégica muy fuerte. Los objetivos estratégicos de esta ofensiva aún no están claros". Las dos anteriores contraofensivas ucranianas, hace más de un año, fueron secretas y su lógica se pudo ver posteriormente. "Fueron lo que se denomina en lenguaje futbolístico una 'doble finta', es decir, cuando el jugador finge que va por la izquierda, pero se lanza por la derecha. Fue una enorme doble finta. En Jerson, los rusos movieron la mayor parte de sus efectivos al sur y después atacaron en Donbass", explica. Según este especialista, ahora parece que las cosas han tomado el rumbo contrario, ya que la contraofensiva se concentra por el momento en el oeste, donde parece estar teniendo cierto éxito inicial. "Pero insisto en que hay que ser prudentes, ya que también es posible que la mayor parte de la ofensiva se realice en realidad en otro lugar", aclara Orellana. Otro punto que difiere con la situación en el terreno hace año y medio es que los rusos han tenido tiempo suficiente para prepararse, por ejemplo, construyendo trincheras. La línea de frente se ha vuelto un poco más estática. Por eso, abrir brechas en las líneas de defensa rusas es una de las claves para Kiev. Tres problemas graves del ejército ruso Al mismo tiempo, el ejército ruso enfrenta varios problemas graves. Pablo de Orellana enumera los principales, entre ellos, la falta de efectivos. "Sí, Rusia es un país enorme, pero las autoridades no logran entrenar efectivos para ponerlos en orden de batalla. No cuentan con soldados capacitados para ocuparse del frente". El segundo problema tiene que ver con el ánimo de las tropas. "Los soldados están políticamente y emocionalmente muy desmoralizados. Los soldados rusos son maltratados dentro del propio ejército ruso. No se les suministran buenos equipos. Hace poco se difundió un video muy triste en el que se sugiere a los soldados rusos que, debido a la escasez de suministros médicos, utilicen tampones. Se les indica que introduzcan un tampón cuando son heridos por disparos. Así de grave está la situación", subraya este profesor del Departamento de Estudios de la Guerra. El tercer problema grave del ejército ruso está relacionado con el material bélico, según Orellana. "Tengo la impresión de que a Rusia le está faltando material. Esto es algo que no esperábamos. Les faltan drones. Es posible que también les falten misiles y equipo de artillería". Con base en estos tres puntos, este especialista concluye que "Rusia está más débil de lo que parece. De hecho, Rusia no ha avanzado desde el comienzo de la guerra. En la práctica, no ha progresado desde el tercer mes de la guerra. Los soldados rusos no han vuelto a avanzar. Su ejército solo se está retirando. Rusia está librando una guerra muy defensiva y no vemos ninguna señal, por el momento, de una 'contra-contra-ofensiva' rusa. Creo que esto indica la terrible debilidad de Rusia". Reconquistar Crimea es muy difícil Los ucranianos tambien enfrentan dificultades mayores. Una de ellas es la reconquista de Crimea, región ucraniana anexada por Moscú en 2014, lo que el presidente Zelensky considera el inicio de la actual guerra. Según Pablo de Orellana, allí se presenta "una situación estratégica subterránea extremadamente difícil para Kiev cuya resolución no podrá ser solo militar, sino que también tendrá que ser diplomática". Así lo estiman, según él, algunos dirigentes europeos, en particular el presidente Macron. "Reconquistar Crimea militarmente será muy difícil porque entre Ucrania y Crimea hay una enorme, enorme e inacabable serie de pantanos. La península es de muy difícil acceso para los ucranianos. Solamente hay una carretera rodeada de pantanos, marismas y desniveles. Durante la Segunda Guerra Mundial, la conquista, reconquista y reconquista de Ucrania fue una carnicería de proporciones apocalípticas". A esta altura de la guerra, para Pablo de Orellana comienza a ser cada vez más claro que Putin está apostando por la extensión del conflicto. "Hace unos días, Putin dijo por primera vez que la situación estaba difícil y que los rusos iban a tener que aguantar mucho tiempo. Putin está preparando a los rusos para que acepten que esto va a durar mucho más. Mucho, mucho más. Lo que se dice para sus adentros es lo siguiente: 'Nosotros, los rusos, vamos a tener que aguantar mucho. Pero como los occidentales son unos flojos, al final ganaremos porque somos más duros que ellos'. Putin está esperando que Occidente se harte de apoyar a Ucrania". |