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El 24 de febrero de 2022 Rusia lanzó una ofensiva contra Ucrania, que cumple hoy su primer aniversario. En la escena internacional, muchos países se han pronunciado claramente a favor de Ucrania, pero no es el caso de los principales países latinoamericanos. Sobre este tema, RFI habló con el ex diplomático Jorge Heine, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Boston y ex embajador chileno en Pekín.
Si bien condenan la invasión rusa a Ucrania, y en su mayoría votaron este 23 de febrero a favor de la resolución de la Asamblea General de la ONU, los principales países latinoamericanos han optado por guardar una prudente distancia respecto al conflicto.
“Algunos de los principales países de la región, como Brasil, México y Argentina, han expresado, particularmente su presidente, posiciones muy cercanas a la neutralidad ante la guerra misma, condenando la invasión, pero expresando que no están por abanderizarse dentro del conflicto que se está dando en este momento”, explica a RFI Jorge Heine, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Boston y exembajador de Chile en Pekín.
Sin bandera
Según el especialista, “un dato muy significativo, porque es algo muy concreto, es que hubo un rechazo unánime a la petición formulada por Estados Unidos y por el canciller alemán en su gira reciente por Sudamérica, a entregarle armas a Ucrania, a lo que hubo un rechazo unánime de Colombia, de Brasil, de Argentina… Los países latinoamericanos, si uno tuviera que hacer un balance, aunque condenan la invasión de Ucrania, no están por involucrarse en la guerra”.
En primera fila de esta posición, el recientemente elegido presidente brasileño, Lula da Silva: “El presidente Lula estuvo en Washington, estuvo de acuerdo con el presidente Biden en numerosas cosas, incluyendo el tema del Amazonas, la necesidad de combatir el cambio climático, la necesidad de defender las instituciones democráticas que se han visto amenazadas tanto en Estados Unidos como en Brasil... Pero hubo un punto en el cual no estuvieron de acuerdo, fue en la guerra de Ucrania. Mientras Estados Unidos quiere que Brasil se comprometa en apoyar a Ucrania, incluido con armamentos, el presidente Lula no está en eso. Él está por una mediación, está por tratar de contribuir a la paz y no echarle más bencina al fuego”, detalla Jorge Heine, destacando también "El no alineamiento activo y América Latina", concepto que desarrolla en el libro del mismo nombre.
"Durante los últimos ocho años no ha habido cumbre Europa-América Latina. Algunos han dicho que eso se debería a la compleja situación por la que está pasando América Latina: diferencias políticas, distintos regímenes. Pero eso no ha sido óbice para que en estos mismos ocho años, hayan tenido lugar tres cumbres de las Américas y tres encuentros a nivel ministerial entre China y América Latina. Esta ausencia de cumbre Europa- America,Latina, lo que refleja es el desinterés de Europa hacia América Latina. Ahora que hay una guerra en Europa, súbitamente descubren que América Latina existe y vienen a pedir tanques y aviones, lo cual no ha tenido una acogida muy favorable. Esa respuesta de los principales países latinoamericanos, a esta insólita petición, viene a destacar que lo que se está aplicando en la práctica, aunque no siempre necesariamente se le llama así, es lo que nosotros hemos denominado en nuestro libro con Carlos Fortín y Carlos Ominami, “Una política de no alineamiento activo”. Esto es, de no abanderizarse con ninguna de las grandes potencias de manera a priori y de manera sistemática. Cada situación debe ser evaluada en sus mérito y desde luego que involucrarse en una guerra europea en la cual los países latinoamericanos no tienen “ni arte ni parte”; es todo lo contrario de lo que postula, plantea, y en lo que consiste el “no alineamiento activo”."
Posición compartida
Una posición compartida mucho más allá del continente, comenta el exembajador chileno: “El Gobierno indio ha tenido una posición también muy cercana y no ha querido abanderizarse con ninguna de las dos partes, y es partidario también de buscar una solución”.
“Efectivamente, países como Sudáfrica, Indonesia, Pakistán, algunas de las mayores democracias del mundo, han estado en esa posición. Yo calculo que entre un 81% y un 85% de la población del mundo está en países que han manifestado su neutralidad a su no alineamiento en el conflicto”, concluye Heine. |