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Este fin de semana entró en vigor la RCEP, el mayor acuerdo de libre comercio del mundo. Lo han firmado 15 países de Asia-Pacífico con la intención de incentivar la recuperación económica en plena pandemia. Prevé eliminar o rebajar aranceles para el 65% los productos fabricados y vendidos entre países miembro. Este nuevo bloque comercial abarca el tercio de la población y del PIB mundial, pero no necesariamente beneficiará a todos sus miembros por igual.
La RCEP - o Asociación Económica Integral Regional por sus siglas en inglés - es un proyecto que lleva gestando en la ASEAN, la organización de estados del sudeste asiático, desde hace 10 años y que entró en vigor este sábado.
La idea es intensificar el comercio entre los países miembro eliminando o rebajando aranceles para los dos tercios de los productos, de momento que estos estén confeccionados con materiales procedentes un país del RCEP. La intención es ampliar de aquí a 20 años estos beneficios arancelarios al 90% de la producción.
El acuerdo se concretó tras la retirada en 2018 de Estados Unidos de otro proyecto de TLC - el trasatlántico CPTPP. "Como Estados Unidos dejó ese hueco al no participar en la finalización de ese acuerdo. Los países asiáticos, en especial China, empujaron para avanzar en este otro acuerdo paralelo de la RCEP, que incluye ASEAN, Japón, Corea del Sur y China", explica Alicia García-Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico del banco Natixis.
Se cree que con este mega tratado se agilizarán los procedimientos comerciales y reducirá barreras en el intercambio de bienes agrícolas, terminados y componentes. "Pero estos países se dan cuenta que el RCEP es como un acuerdo de transición, a mínimos, para que las relaciones comerciales en Asia sigan boyantes", agrega. El TLC carece de aspectos complejos, explica García-Herrero, como por ejemplo la resolución de litigios.
Ganadores y perdedores
Tampoco contempla clausulas sobre los derechos laborales o la protección del medioambiente. En gran parte debido a que el principal impulsor del tratado es China. "Es difícil en esas condiciones que además entre de lleno en subsidios, en empresas públicas sin duda alguna", dice la economista y recuerda que India se retiró del acuerdo por no aceptar las condiciones impuestas por el gigante económico. "China quiere dar un mensaje de que el gran centro neurálgico de Asia".
Al final, apunta, se llegó a este acuerdo de mínimos en parte por el Covid. La pandemia a golpeado a la región y según la especialista del continente, todavía queda por ver quiénes serán los ganadores y los perdedores del tratado. "Están, además de China, Corea y Japón y habrá cierta competencia con ellos para operar en los mercados asiáticos", prevé García-Herrero. |