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A cuatro meses de las legislativas en Alemania, los Verdes encabezan por primera vez las intenciones de voto, por delante de los conservadores. Perfil de su candidata, Annalena Baerbock, la ecologista que sueña con suceder a Angela Merkel como canciller.
Jurista de 40 años - tiene una maestría en derecho internacional de la London School of Economics, diputada del estado de Brandemburgo desde 2013 y copresidenta del partido 'los Verdes', Annalena Baerbock es popular entre los militantes y electores ecologistas alemanes. Muchos le reconocen un buen manejo de los temas, en particular europeos e internacionales, y talentos de negociadora. Además, tras cuatro mandatos de la conservadora Angela Merkel, la ecologista representa el cambio.
"Después de los 16 años de Angela Merkel en el gobierno, hay un cierto cansancio lógicamente", analiza para RFI el politólogo alemán Günther Maihold. "La irrupción de una candidata fresca, joven, que dice no tener experiencia de gobierno pero al mismo tiempo tiene grandes ganas y mucha capacidad, ha dado un giro a la situación del país y hasta la fecha esto se refleja en una inclinación muy articulada hacia el partido ecologista, por delante de los democristianos", detalla desde Berlín el también subdirector del Instituto sobre Política Internacional y Seguridad.
La gran fuerza de Baerbock es que "habla muy claramente" y que es "capaz de confrontarse de una manera no demasiado conflictiva con otras opiniones, para representar las ideas del cambio ecológico y de las políticas climáticas", considera Maihold. Y en los temas de política internacional, especialmente en el ámbito europeo, "siempre ha buscado presentar alternativas a lo que estaba haciendo la gran coalición", [la coalición actual de gobierno entre los conservadores de Merkel y los socialdemócratas del SPD].
¿Su punto débil? Nunca ha gobernado ni ha sido ministra. "Ella misma lo reconoce, no tiene experiencia en el gobierno, en los procesos que se necesitan para conciliar intereses, administrar y gobernar una administración pública".
Los jóvenes por el clima
El interés o la preocupación por el medioambiente hoy es un tema relevante para el electorado alemán, especialmente para los jóvenes. Además, el Tribunal Constitucional del país forzó recientemente al gobierno a aumentar sus metas de reducción de las emisiones de carbono. Ese dictamen "pedía cambiar la ley referente a las políticas de cambio climático e incluir perspectivas que integren los derechos de futuras generaciones", detalla el politólogo Günther Maihold. "Hay mucha presencia de los temas ambientales y mucha presión y esto le da mucho aire a las posturas ecológicas".
Sin embargo, para ganar la cancillería, Annalena Baerbock, de tendencia centrista y pragmática, deberá convencer fuera de su base electoral, por ejemplo a la centro-izquierda, y tranquilizar los sectores económicos que temen las consecuencias de un giro ecológico en las políticas alemanas.
"Los Verdes han logrado colocar su discurso en el centro del espectro político, es accesible a posturas de izquierda y de derecha", considera Maihold. "El punto crítico es cuando chocan con ciertas realidades y posturas básicas", apunta.
Conciliar ecología y empleos
"Sabemos que los alemanes aman mucho sus autos", sonríe. En ese sentido la reconversión de la movilidad individual es un tema clave cuando se trata de conciliar economía y ecología. También es importante saber "quién va a asumir posibles costos de un cambio en los esquemas de producción, y manteniendo niveles altos de productividad, a pesar de que se busque emplear energías alternativas". Y justamente en este sector de la industria pesada, de la industria automotriz por ejemplo, "muchos piden cautela y no arrancar con un un cambio demasiado rápido y profundo porque esto podría generar costos en empleo, en precios y en competitividad".
En las legislativas de 2017, los Verdes obtuvieron un 8,9% de los votos. Ahora los sondeos les dan entre un 25 y un 28% de intenciones de voto para los comicios del 26 de septiembre próximo. Son tres puntos más que los conservadores, y más de diez por encima de los socialdemócratas. |