…Todo parecía ir bien cuando de pronto el Hermano nos
pidió que oráramos.
Yo palpé el pecho con mi mano y sentí un palpitar tremendo.
—Así hacíamos antes —me dijo el Hermano-, eran nuestros sacrificios. Tú lo sabes, ¿no es cierto, Jacobo?
Iba a decir que sí cuando S. M. comentó que toda la historia había sido escrita por los vencedores…#jacobogrinberg en #pachita ahora por #libroclaroscuro