Hungría lleva solo diez días en la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea (UE) y las tensiones no han tardado en surgir, esta vez a raíz de la llamada "misión de paz 3.0" para Ucrania del primer ministro Viktor Orban y, en especial, por sus encuentros con el presidente ruso, Vladimir Putin, y el de China, Xi Jinping. Voceros de la UE y el mismo Orban se han apresurado a aclarar que estos viajes son "como jefe de Gobierno húngaro y no como representante de Europa".