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Los beneficios de los bosques mediterráneos estarán en peligro si la temperatura global sube más de 2 grados. Los numerosos indicadores sobre incendios y riesgos climáticos experimentarían un aumento medio del 64 por ciento. Es lo que apunta un estudio científico del CREAF, el Centro de Tecnología Forestal de Cataluña y la Universidad de Lleida sobre el calentamiento global en la Cuenca Mediterránea que, por primera vez, revisa la evidencia científica sobre cómo afecta al riesgo de incendio y a los Servicios ecosistémicos de los bosques mediterráneos el aumento o recesión de la temperatura.
Si el termómetro sube por encima de este límite establecido por el Acuerdo de París de 2015, incluso las especies acostumbradas a la sequía como la encina o el pino blanco sufrirán las consecuencias y se verán comprometidas. El Mediterráneo es un mar pequeño y relativamente cerrado que de media se calienta un 20 por ciento más rápidamente que la temperatura media anual global y con particularidades que no son asimilables a las tendencias del resto de Europa ni de África.
Con el aumento de la sequía, la Cuenca Mediterránea puede ver transformados sus bosques y que éstos absorban una buena proporción del agua disponible, que fluya menos a los ríos y por lo tanto haya menos para el consumo humano y para mantener los caudales ecológicos sostenibles en los ríos.
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