|
Description:
|
|
Marcos 7:24-28
Aunque Jesús sabía la necesidad de la mujer sirofenicia, y se negó a la primera petición de ella, lo hizo todo con un propósito. Él quería provocar su persistencia, pues mientras insistes en una petición ante Dios: Manifiestas tu fe, defines qué tanto la deseas, y cuando alcanzas ese milagro lo valoras más.
Contrario a lo que podríamos pensar en lo natural, importunar a Dios con nuestras peticiones es un acto de fe, Él siempre está dispuesto a responder cuando insistimos en oración.
David escribía en los salmos una y otra vez; no escondas de mí tu rostro, porque así se sentía el salmista y ocasiones nos sentiremos así también nosotros. Pero la verdad es que Dios toma tiempo en responder porque desea escuchar nuestro clamor. Dios no nos dará nada que no hayamos anhelado con vehemencia, pues no valoramos lo que obtenemos fácilmente. Dios quiere que aprendamos a resistir e insistir ante Él.
Hay cosas por las que has clamado y no has recibido aún; no significa que no la vas a recibir, sino que demandan una mayor persistencia de parte nuestra, Él quiere escuchar nuestro clamor día y noche, por eso la Palabra nos manda a orar sin cesar.
En Lucas 11:5-8 Jesús enseña a Sus discípulos a importunar a Dios, a insistir en oración una y otra vez hasta lograr alcanzar nuestra petición. Jacob luchó con el ángel hasta lograr su bendición. Dios estaba agradado de aquella pelea, pues aunque podía detenerlo no lo hizo, sino que lo dejó manifestar su deseo de ser bendecido.
Aunque parezca que Dios se esconde sigue buscándolo , aunque parezca que Dios no te escucha sigue adelante, Dios no te ha dicho que no, sino que debes seguir persistiendo. |