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Description:
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El rock ha quedado inevitablemente asociado con el metal a lo largo de su historia. Desde el originario heavy metal hasta la enorme cantidad de géneros que crecieron como sus hijos llevando el apellido metal. Aunque esa etiqueta no deja de ser algo más emocional que físico, en este Decálogo de Mariskal vamos un paso más allá y fusionamos el rock con metal real. Jordi Díez, es un escultor con una brillante trayectoria a nivel nacional e internacional y el autor de los galardones que se entregan en los Premios Actitud de RockFM. También es un amante del rock y ha conseguido que sus dos pasiones se fundan en su vida y en su obra. Jordi es capaz de describir, casi con la misma emoción, lo que siente al contemplar el David de Miguel Ángel y lo que le produce escuchar las canciones de AC/DC, su banda favorita. Un viaje musical con mucho protagonismo de AC/DC, pero también con enorme presencia de rock de aquí, herencia de haberse criado en Madrid conviviendo con las canciones de Leño, de Ñu o de Barón Rojo. Así se conforma la biblioteca musical y vital de Jordi Díez a las que se añaden, como no podía ser de otra forma, bandas de rock industrial potente como Nine Inch Nails. El escultor confiesa que la música es una compañera de trabajo fundamental y que ésta ha terminado influyendo en su obra, colaborando en la creación de una atmósfera creativa para poder dar rienda suelta a toda su destreza dominando el acero. Así recrea Jordi el lugar donde trabaja el metal, para crear las esculturas que le han convertido en un artista de talla mundial: un taller, rodeado de sus herramientas imprescindibles, trabajando en soledad y escuchando mucha música y a un volumen más que alto. En medio de ese sonido, a veces ensordecedor, él es capaz de 'aislarse' y concentrarse en su trabajo artístico. Entre sus creaciones más alabadas está la estatua de Rafa Nadal que se encuentra en las instalaciones de Roland Garros en París, como homenaje a su increíble palmares en el torneo francés. Pero él también sueña con la fusión de su trabajo y su pasión por AC/DC a través de la creación de una gran estatua monumental de los miembros de la banda australiana. Mientras tanto, seguirá creando con el acero lo que su mente imagina y mostrando que el arte siempre encuentra caminos con los que expresarse y Jordi decidió, hace unos años ya, que el suyo sería el metal, el acero. Un material duro, fuerte, capaz de hacerte heridas pero que, al mismo tiempo, puede crear la mayor de las bellezas. |