|
Description:
|
|
Esta semana ha progresado con una buena dosis de caos y rock and roll en 'El Pirata y su banda'. El programa de RockFM ha vivido un momento de lo más surrealista protagonizado por uno de sus colaboradores más ilustres, Sayago, quien se encuentra en Fuerteventura rodando su próxima película. La que se ha liado ha sido de época. Sayago ha entrado en directo desde su hotel con su energía y 'feeling' característicos, pero con un pequeño detalle: eran las seis y media de la mañana. Como era de esperar, los demás huéspedes del hotel no han tardado en mostrar su descontento, aporreándole la pared de la habitación para que bajase el volumen. La situación, lejos de intimidar al colaborador, parecía darle más alas para seguir con el espectáculo. Mientras tanto, en el estudio, El Pirata no podía contener la risa ante la escena. "Qué risa, qué risa lo que acaba de pasar en este programa", comentaba el locutor. Un momento que define a la perfección el espíritu del programa: diversión y mucho, mucho rock, incluso si eso implica despertar a media Fuerteventura. Al fin y al cabo, como bien apuntaba otro de los miembros del equipo, esa zona es "muy propensa a la guardia", por lo que quizás alguno de los madrugadores forzosos acababa de acostarse. Pero claro, la situación a lo largo de la semana se ha complicado aún más. Y es que, si el martes pasó esto, el miércoles Sayago se veía obligado a hacer el programa... ¡desde la calle! Tal y como puedes ver más abajo, acompañado por "un zumito", nuestro copresentador se situaba cerca del parking de su hotel para hacer el programa. ¡A grandes problemas, mejores soluciones! Aún con todo, quizás la mejor localización elegida por Sayago para emitir ha sido la de esta mañana. Y es que, ¿quién iba a pensar que algún día (parte de) El Pirata y su Banda se haría desde un mini-golf? En un momento de verdadera fantasía, Sayago nos presentaba el programa, en sus palabras, "desde el hoyo 18". Sin duda, para Sayago esta semana ha sido toda una aventura, eso sí, muy bien resuelta gracias a su tremendo ingenio. |