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El Día de los Enamorados ha vuelto a ser el campo de batalla perfecto para que el humorista de cabecera de "El Pirata y su banda", Álex Clavero, despliegue todo su arsenal. Como cada mañana en RockFM, el Francotirarock ha ofrecido un análisis de lo más gamberro sobre las bondades y miserias de San Valentín, dejando claro que la paternidad lo cambia todo, hasta la percepción de las fechas más comerciales. Para Clavero, el día tiene su lado práctico: "Si te quieres echar pareja hazlo en San Valentín. Así no se te olvida el día del aniversario jamás". Una fecha que, según él, te la recuerdan las tiendas o "se te está yendo la mano con las drogas". Y es que la confusión puede llevar a regalos fallidos, como el avión de papel que le dio a su mujer pensando que era un viaje simbólico y cuyo destino final fue el sofá. La jornada del sábado dejó imágenes surrealistas en la mente del cómico, que asegura haber visto a "Imanol Arias declarándose a la Cibeles…y es que tanto va Alcántara a la fuente…". El ambiente romántico, según su relato en el programa de El Pirata, Sayago y Raquel, llegó hasta el Bernabéu, donde en los córners el público le gritaba a los jugadores "¡que se besen, que se besen!", con el Real Madrid como "la novia" por ir de blanco. Pero la cumbre del esperpento amoroso la encontró en un partido de baloncesto en el Movistar Arena, donde el amor estaba tan presente "que dos hermanos acabaron besándose en la boca… ¡e inventaron el 'Baloincesto'!". Un chiste que, como él mismo admite, "lo he escupido" en honor al día, sin olvidarse del propio Cupido, hijo de Venus y Marte, del que Clavero sentencia con ironía: "Tú ves imágenes de Cupido y piensas… ¡ha salido a la madre!" El Francotirarock confiesa sin tapujos su cambio de opinión sobre esta festividad. "A mí cuando no tenía hijos el día de los enamorados me parecía un invento de El Corte Inglés, ahora que tengo dos hijos me parece un invento de puta madre", ha afirmado. La razón es sencilla: la bendita oportunidad de contratar una canguro para poder salir a cenar con su mujer. La celebración fue por todo lo alto, o al menos, en volumen. Clavero relata su visita a la floristería: "Fui a la floristería y dije “¡quiero un ramo de rosas?” el tío me pregunto “¿una docena?” le dije “perfecto”". El resultado fue una imagen digna de verse: "¡¡Parecía que acababa de ganar la vuelta a España!!!...iba tapado en flores ¡me quedé parado en un semáforo y parecía que se había matado un motorista en ese cruce!" El problema, como bien sabe cualquier padre, llega al volver a casa. "Una cosa muy dura es volver a casa de la cena y comprobar que tus hijos se portan mejor cuando están con la canguro que cuando están contigo", lamenta. La comparación es inevitable y dolorosa: "¡¡conmigo son Froilán y Federica y con la Canguro son Sofía y Leonor!!". Esta dualidad de comportamiento la resume con una analogía musical de las que hacen época en el programa. "¡Quiero mucho a mis hijos cuando están conmigo… pero me caen mejor los que se quedan con la canguro!", bromea. El motivo es que "con ella son Camela y conmigo son Pimpinela". La noche terminó con una escena que es pura historia del rock y la balada. Al volver a casa, fue a dar un beso a su hija dormida y, al preguntarle ella quién era, Clavero se encontró con una respuesta que no esperaba, digna del dúo argentino. "Le dije 'soy yo', qué vienes a buscar, y ella dijo 'ya es tarde'", para rematar con la frase definitiva: "porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti". Una lección de desamor en el día del amor. |