|
Paul McCartney ha explicado que,
originalmente, él iba a ser el guitarrista de Los Beatles, aunque
sus nervios y torpeza a las seis cuerdas acabaron propiciando la
llegad de George Harrison al grupo. Pocas bandas -ninguna, en realidad- han
tenido tanta influencia en el mundo como Los Beatles, que se
convirtieron en un referente atemporal para todos los músicos que
han venido después. Sería justo decir que, sin los Fab Four, la
cultura rock como la conocemos a día de hoy no existiría. Sin embargo, quizás la historia podría
haber sido distinta si McCartney no hubiera comenzado a tocar el bajo
en lugar de la guitarra. En un extracto de 'The Beatles
Anthology' del que se hace eco Ultimate Guitar, McCarntey explica que
intentó ser guitarrista cuando él y John Lennon aún estaban en The
Quarrymen, el grupo predecesor de los cuatro de Liverpool. “Una de las cosas buenas de
Liverpool, Newcastle, Glasgow y las provincias es que todas tienen
lugares con nombres famosos, y el primer concierto con The Quarrymen
fue en Broadway, en Liverpool. (Grabamos nuestro primer disco en un
pequeño estudio de demos en Kensington, Liverpool)”. “En mi primer concierto, me dieron un
solo de guitarra en 'Guitar Boogie'. Lo tocaba con facilidad en los
ensayos, así que decidieron que lo hiciera como solo. Todo iba bien,
pero cuando llegó el momento de la actuación, se me trabaron los
dedos y pensé: '¿Qué estoy haciendo aquí?'”. Entonces, McCarntey siguió recordando
aquella terrorífica experiencia a las seis cuerdas: “Estaba
demasiado asustado; era un momento demasiado importante, con todo el
mundo mirando al guitarrista. No pude hacerlo. (No volví a tocar un
solo hasta hace unos años). Por eso se incorporó George”. “Conocí a George en el autobús.
Antes de irme a vivir a Allerton, vivía en Speke. Vivíamos en una
urbanización que solían llamar Trading Estate (Zona Industrial).
(Ahora entiendo que intentaban trasladar allí la industria para
crear puestos de trabajo, pero entonces nunca nos planteamos por qué
se llamaba zona industrial)”. “George estaba a una parada de
autobús. Yo subía al autobús para ir al colegio y él subía en la
parada siguiente. Como teníamos edades similares, hablábamos,
aunque yo solía hablarle con condescendencia, porque era un año más
joven que yo”. La condescendencia pasaría pronto,
puesto que Harrison encajararía como anillo al dedo en la formación
de Liverpool: “Les hablé a John y a los demás Quarrymen de un
chico del colegio llamado George: 'Es un guitarrista realmente bueno,
así que si estáis pensando en tocar la guitarra, él es vuestro
hombre'. Me respondieron: '”Vale, entonces vamos a escucharlo'”. “George tocaba 'Raunchy' tan bien que
realmente sonaba como el disco. Una noche estábamos todos en la
parte superior de un autobús vacío y le dije: 'Vamos, George'. Sacó
su guitarra y, efectivamente, pudo tocarla, y todos estuvieron de
acuerdo: 'Estás dentro. Lo has conseguido'”. “Era como si yo me supiera la letra
de 'Twenty Flight Rock'. Con George era: 'Es un poco joven, pero, por
Dios, toca muy bien 'Raunchy'. George era como nuestro guitarrista
profesional desde entonces. Más tarde, John tocó algunos solos al
estilo de Chuck Berry, pero cedió el puesto de solista a George y
pasó a ser conocido como guitarrista rítmico”. |