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No todos los héroes llevan capa:
algunos son anónimos, casi como vigilantes que imparten justicia por
sus propios medios. ¿Y qué es más justo que reconocer el lugar
donde nació el heavy metal? Un hombre misterioso ha colocado una
placa, junto a un murciélago metálico, en el lugar donde Black
Sabbath ofreció el primer concierto de su historia. “Acabo de terminar mi jornada laboral
y he visto a un hombre taladrando en The Crown, cerca de Birmingham
New Street”, cuenta el transeúnte Freddie Cartwright a Louder
Sound. “Ha colocado lo que parecía un bate de bronce o latón y
una placa. Ha sido una escena bastante dramática, y ahora ya se ha
marchado. La alarma del robot de la policía sigue sonando”. La placa identifica a The Crown como la
cuna del heavy metal, precedida de la inscripción: “Preserva la
música. Preserva los momentos. Preserva la locura. Este lugar
debería ser un museo”. Sin duda, el tipo que lo ha hecho es un
valiente. The Crown fue el lugar donde Black
Sabbath ofreció su primer concierto en 1968, aunque también alojó
conciertos de The Who, Status Quo, Thin Lizzy, Marc Bolan,
Supertramp, Judas Priest y muchos más. En 2014, el edificio se
encontraba en estado ruinoso, pero el año pasado se le concedió el
estatus de edificio protegido de grado II para protegerlo de la
especulación inmobiliaria. Historic England, el organismo público
que defiende lugares históricos, afirma que The Crown merece ser
declarado lugar protegido “por su importancia en el renacimiento de
la música folk en la década de 1960 y, a finales de esa misma
década, por ser el lugar donde Black Sabbath creó su sonido, que
dio forma a un nuevo género musical de popularidad internacional: el
heavy metal”. De hecho, hay una petición con más de
26.000 firmas para que el lugar se reconozca como edificio de
importancia histórica. Este año, la empresa dueña de The
Crown, Tokyo Inns, presentó un proyecto para ampliar el aparcamiento
del pub, pero la propuesta fue rechazada por el Ayuntamiento de
Birmingham. “Es hora de que Toyoko Inns presente
planes de remodelación adecuados para The Crown como pub y sala de
conciertos ahora mismo o lo venda”, afirmó la campaña Save
Station Street. “En definitiva, no nos importa quién sea el
propietario del local si se gestiona con integridad, para los
habitantes de Birmingham y respetando su legado como uno de los
locales más progresistas e históricos del Reino Unido”. |