|
Description:
|
|
En una nueva entrevista con How To
Fail With Elizabeth Day (vía Blabbermouth.net), Jon Bon Jovi,
cantante de la banda a la que le da nombre, ha hablado sobre su nueva
gira, la primera que anuncia desde que se operase de la garganta allá
por 2022, habiéndose mantenido, en gran parte, alejado de los
escenarios desde entonces. Preguntado sobre si, en un principio,
notó algo raro en su voz, el cantante dice lo siguiente: “Bueno,
en este último capítulo de la saga de este cuerpo, probablemente
[todo empezó en] 2014. En 2013 tuve una etapa tumultuosa. Perdí a
un miembro de la banda [Richie Sambora], que abandonó de forma
abrupta — a la banda, al equipo, a los fans. Hubo también algunos
negocios que no salieron como yo esperaba. Pero superamos todo eso.
Hice cien conciertos y seguí adelante. En 2014, el cuerpo me pasó
factura, y ni siquiera era consciente. Pero recuerdo que cuando
pasaba junto a mi guitarra, no solo no la tocaba, sino que le hacía
una peineta. No tenía ningún interés en ver a mi amiga. Y para
2015, cuando intentaba volver a trabajar, aunque fuera un poco, algo
no iba bien. Fue raro para mí. No era simplemente: ‘Vale, volveré
a poner los músculos en forma.’ Había algo mal, pero no lograba
entender qué”. “En 2016 publicamos un disco llamado 'This
House Is Not For Sale'. Es un disco con una declaración muy clara.
Tenía una espina clavada. Trabajábamos, pero, de nuevo, físicamente
yo no estaba del todo bien y no sabía por qué. Así que la gira fue
muy corta. Después, mientras escribíamos lo que se convertiría en
'2020', llegó el COVID, y en ese momento no piensas en giras, porque
directamente no existían”. “Y para 2022, cuando el mundo
volvía a abrirse, pensé: ‘Vale, ¿cuál es el problema? Vamos
allá. Ya superé las dificultades de 'This House Is Not For Sale'.
He dejado atrás el COVID, como todos los demás. Me muero de ganas
por salir al mundo’. Hice lo que acabaría siendo una gira de 15
conciertos, y simplemente ya no funcionaba. No lo entendía, porque,
en un mundo lleno de clichés, la gente te dice: ‘Bueno, ¿qué
hiciste? ¿Qué excesos?’. Pero no era eso. Lo único que me he
metido en la nariz es el dedo. [Ríe] No estaba funcionando. Y lo
forcé. Y lo intenté, lo intenté muy duro, cada día, durante esa
gira de 15 conciertos, que prácticamente… ni te llevas un cambio
de calcetines para eso. No es nada”. “Al final del
decimoquinto concierto, recuerdo que entré al camerino en Nashville,
Tennessee, y le dije a mi mujer: ‘Ha estado bastante bien.’ Y
ella me miró y me dijo: ‘No lo ha estado.’ La gente podría
pensar: ‘Qué golpe tan duro’. Pero no lo fue, porque ella
siempre me va a decir la verdad. Ese día recuerdo que pensé:
‘Bueno, hora de un trago. Creo que no puedo seguir haciendo esto.
No sé por qué, pero estoy en paz con dejarlo, porque no voy a
destrozar mi legado.’ Y ahí empezó el camino que me ha traído
hasta aquí esta noche, hablando contigo”. Preguntado sobre cómo fue
diagnosticado de sus problemas de garganta, Bon Jovi narra lo
siguiente: “Busqué a un cirujano, que me explicó que una de mis
cuerdas vocales se había literalmente atrofiado — se estaba
muriendo — y que podía hacerme una operación de implante en la
parte exterior de las cuerdas para que volvieran a cerrarse
correctamente, consiguiendo así que se sincronizaran al hablar. Me
dijo que, si trabajaba duro, sólo podía prometerme que estaría
mejor de lo que estuve aquella noche en Nashville. Si hubiera sabido
que la recuperación iba a durar tres años y medio, quizá habría
dicho: ‘Gracias, buenas noches.’ Pero el proceso y los progresos
fueron lo bastante constantes como para que no perdiera la fe.
Simplemente, no fue ni de lejos lo que imaginaba que sería la
recuperación”. “Y luego, gracias a este disco ('Forever',
de 2024) y al hecho de haberlo publicado hace algo más de un año,
pensé: ‘Sería una putada dejar escapar este momento otra vez,
después de estos tres últimos álbumes’. Así que reimaginamos el
disco 'Forever (Legendary Edition)', con cantantes invitados. Y
ahora, solo ahora, me atrevo a decir: ‘Sí, podría hacer algunos
conciertos, porque me siento completamente recuperado’ — o lo
bastante recuperado como para confiar en el proceso”. Preguntado por los pormenores de la
operación a la que se sometió, Jon respondió: “Si miras de cerca
aquí, en la parte baja de mi garganta, hay una cicatriz. Por ahí me
abrieron. Entran directamente por delante. Colocan dos piezas de
Gore-Tex, que es un material plástico, fuera de las cuerdas vocales
pero dentro del cuello, para juntar los músculos desde el exterior.
Cada vez que hablas, los músculos empujan las cuerdas para que se
cierren, y las mías ya no lo hacían de forma simétrica.” Eso sí, no te imagines a Bon Jovi mudo
en el posoperatorio, porque no fue así: “No fue tan extremo como
me habían dicho que sería. Pero sí, durante un tiempo sonaba como
El Padrino… Incluso al día siguiente de la operación me
advirtieron: ‘No vas a poder hablar’, y aun así pude hacerlo —
aunque sonaba así. Obviamente no podía cantar, ni mucho menos
hacerlo como antes. Así que el proceso fue muy lento”. “Seis
semanas después de la cirugía pude empezar una especie de curso de
patología del habla, trabajando con un especialista. Para que se
entienda: imagina que vas caminando por la calle y se te mete una
piedrecilla en un zapato. Al principio dices: ‘Ay, ay, ay.’ Pero
con el tiempo te acostumbras y compensas cargando el peso en la otra
pierna, hasta que ya ni lo notas. Pues yo llevaba básicamente siete
u ocho años compensando eso, y había que deshacer todo ese hábito.
Tuvieron que empezar desde cero: enseñarme a hablar, después a
producir un sonido que pareciera canto, e ir mejorando poco a poco
durante todo este proceso”. “Es una evolución constante.
Pero ahora tengo la suficiente confianza como para saber que puedo
vender entradas otra vez. Hace un año, ni de lejos me sentía
preparado para eso.” |