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Limp Bizkit continuará con las fechas
planeadas de su gira, pese a la muerte de su bajista Sam Rivers, de
la que ya se han desvelado las causas. Rivers, que fundó la banda junto a
Fred Durst en 1994, falleció el pasado sábado, 18 de octubre. Tenía
48 años. La noticia la confirmó Limp Bizkit,
que publicó la siguiente comunicación en sus redes sociales: “Sam
Rivers no era solo nuestro bajista, era pura magia. El pulso detrás
de cada canción, la calma en medio del caos, el alma del sonido”. Aunque, en un principio, la cusa de la
muerte de Rivers no se hizo pública, TMZ (vía NME) ha explicado que
Rivers sufrió un paro cardiaco el pasado 18 de octubre y que “no
respondía”. “Los agentes acudieron a una muerte
atendida [por personal médico] en esa dirección”, declaró a la
agencia de noticias un portavoz del Cuerpo de Bomberos del condado de
St. Johns, Florida. Una “muerte atendida” (“attended
death” en inglés) no es un sinónimo de eutanasia. Al contrario,
se trata del fallecimiento de una persona que sufría, por lo
general, una enfermedad terminal y cuya muerte se esperaba. Es decir,
no es que nadie precipitara su muerte, sino que el individuo estaba
siendo supervisado por un médico en el momento de su muerte. Rivers llevó una camisera en la que
ponía “Que le jodan al cáncer” en sus últimos conciertos con
Limp Bizkit, pero no se ha oficializado qué fue, exactamente, lo que
causó el paro cardíaco que acabó con su vida. El espectaculo debe continuar y ya se
ha confirmado que Limp Bizkit seguirá con sus fechas programadas en
directo. Su “Gringo Papi Tour” con Yungblud y Riff Raff, entre
otros, tomará Ciudad de México el 29 de noviembre. Hay más fechas programadas en
Sudamérica, con paradas en San José, Bogotá, Lima, Santiago,
Buenos Aires y Sao Paulo. Los promotores del concierto en Ciudad
de México emitieron el siguiente comunicado: “Limp Bizkit ha
decidido continuar con su actuación el 29 de noviembre en la
Explanada Estadio Azteca de Ciudad de México, como parte de su gira
'Gringo Papi Tour' 2025”. “Esa noche, cada riff y cada grito
del público resonarán en honor al gran legado que Sam dejó al nu
metal, porque su energía nunca se apagará”. El último concierto de Sam Rivers con
Limp Bizkit tuvo lugar el pasado verano en el festival Reading &
Leeds 2025. El bajista había abandonado temporalmente la banda en
2015, antes de volver a la formación en 2018. En 2020, Rivers reveló que su periodo
alejado de la banda se había debido a una enfermedad hepática como
consecuencia de “beber en exceso”. “Dejé de beber e hice todo lo que me
dijeron los médicos”, afirmó. “Recibí tratamiento para el
alcoholismo y me sometí a un trasplante de hígado, que fue
perfectamente compatible”. |