|
David Gilmour ha afirmado que “no hay
forma posible” de que vuelva a trabajar con su excompañero Roger
Waters. Como puede que sepas, las dos leyendas
de Pink Floyd llevan a la gresca desde la salida de Waters en 1985,
con su mala relación agravándose por motivos políticos. El año
pasado, Gilmour declaró que prefería “mantenerse alejado de
personas que apoyan activamente a dictadores genocidas y autocráticos
como Putin y Maduro” antes que reunirse con Waters. Un año después, nada anda mejor entre
Waters y Gilmour. En una nueva entrevista con The Telegraph (vía
NME), David ha sido preguntado sobre qué es lo que haría falta para
que volviera a trabajar con Roger. “Nada”, respondió. “No hay
forma posible de que yo haga eso”, subrayó. Ya en 2024, en la entrevista
anteriormente mencionada, Gilmour decía: “Nada me haría compartir
escenario con alguien que piensa que ese trato hacia las mujeres y la
comunidad LGBT está bien. Por otro lado, me encantaría volver a
subir al escenario con [el difunto] Rick Wright [teclista de Pink
Floyd], una de las personas más amables y con más talento musical
que he conocido jamás”. La mujer de Gilmour, Polly Samson,
también ha cargado en distintas ocasiones contra Waters acusándole
en 2023 de ser “antisemita hasta la médula” y “un apologista
de Putin, mentiroso, ladrón, hipócrita, evasor fiscal, hipócrita,
misógino, enfermo de envidia y megalómano”. Gilmour compartió la
publicación de Samson y añadió que “cada palabra [es]
demostrablemente cierta”. Waters también cargó contra Samson,
describiendo sus comentarios como “incendiarias y tremendamente
inexactas”, y añadió que “las refuta por completo”. También
dijo que estaba “recibiendo asesoramiento sobre su postura” con
respecto a las acusaciones. Gilmour también ha dicho que le
resulta “agotador” tener que hablar de Waters en recientes
entrevistas. “¿Sabes en qué década de mi vida estaba cuando
Roger dejó nuestro grupo pop? En la treintena. Ahora tengo 78 años.
¿Qué relevancia tiene eso?”, declaró a Mojo en 2024. Sin
embargo, en una entrevista con Rolling Stone, también afirmó que
“algún día habrá cosas de las que hablaré”. Como puede que sepas, hace ya casi dos décadas, Gilmour y Waters enterraron el hacha de guerra y se subieron juntos al escenario en los conciertos del Live 8 de 2005. Allá por 2010, ambos volvieron a colaborar en ocasiones puntuales hasta que algo pasó... ¿el qué? Una pelea de la que David Gilmour no quiere hablar. "Es aburrido. Se acabó", argumenta. "Como he dicho antes, dejó nuestro grupo de pop cuando yo tenía 30 años, y ahora soy un tipo bastante mayor, y ya no tiene relevancia. Realmente no sé su trabajo desde entonces. Así que no tengo nada que decir sobre el tema". |