|
Description:
|
|
La polémica de la kiss cam en los conciertos de Coldplay sigue dando de qué hablar. Kristin Cabot, ejecutiva y hasta hace poco directora de Recursos Humanos en la firma Astronomer, se convirtió en noticia viral tras ser enfocada junto a su jefe Andy Byron, CEO de la empresa, durante el show de la banda británica en el Gillette Stadium de Massachusetts. El episodio, que ya se ha convertido en uno de los momentos más comentados de 2025, acababa desencadenado consecuencias laborales, familiares y mediáticas que parecen lejos de resolverse. El pasado 16 de julio, Coldplay presentaba el show ante miles de fans en Massachusetts cuando la famosa 'kiss cam' del estadio se centró en una pareja: Kristin Cabot y Andy Byron. Lo que inicialmente parecía una reacción simpática, primero risas nerviosas, luego Byron escondiéndose y Cabot tapándose la cara, rápidamente se transformó en un torbellino viral: la imagen fue replicada millones de veces en redes sociales, memes y medios de todo el mundo. Chris Martin, líder de Coldplay, avivó la intriga bromeando desde el escenario: “O están teniendo una aventura o son muy tímidos”. El comentario, lejos de apaciguar, disparó la curiosidad de la audiencia. Pronto se descubrió que ambos protagonistas no solo trabajaban juntos, sino que ambos estaban casados, y que la escena iba mucho más allá de una simple anécdota festivalera. No pasaron ni 48 horas hasta que la empresa Astronomer publicara un comunicado anunciando la suspensión de los dos ejecutivos mientras aclaraban la situación interna. Al poco tiempo, tanto Byron como Cabot vieron esfumarse sus cargos en la empresa, y las reacciones en sus respectivos círculos familiares no se hicieron esperar: Megan Kerrigan Byron, esposa de Andy, abandonó el domicilio familiar, mientras que Andrew Cabot, esposo de Kristin, se mantuvo fuera del foco mediático, al menos hasta ahora. La última novedad ha llegado en forma de comunicado. Andrew Cabot, empresario y heredero de una de las familias más influyentes de Boston, rompió su silencio a través de un portavoz tras la avalancha mediática vivida en las últimas semanas, por lo que Cabot quiso aclarar que: "No fue infidelidad, o al menos no de parte de ella. Kristin y yo nos habíamos separado en privado y de manera amistosa semanas antes del concierto". Aunque la decisión estaba tomada antes del incidente, Kristin Cabot no presentó la solicitud formal hasta el pasado 13 de agosto en Portsmouth, New Hampshire, poco después de que el escándalo explotara. El empresario ha insistido en que la naturaleza del vínculo entre los protagonistas era conocida entre todos los allegados e insiste en que “espera que esta declaración pública le dé un cierre a este capítulo de su vida y que pare la especulación”, añadiendo que ahora quiere que su familia “pueda recuperar el anonimato” tras semanas de exposición mundial. Por su parte, Kristin Cabot ha evitado, hasta el momento, ofrecer declaraciones directas tras el incidente. Según varias fuentes, la ejecutiva ha preferido mantenerse en silencio y no alimentar más la polémica, aunque su entorno ha confirmado que la petición de divorcio fue una decisión meditada y anunciada de manera privada antes de salir a la luz pública. Ambos protagonistas han renunciado oficialmente a sus cargos en Astronomer. El revuelo mediático llevó a la dimisión de Byron como CEO y a la salida de Cabot, tal como confirmó la propia empresa en un comunicado al medio CNBC: “Kristin Cabot ya no forma parte de Astronomer, ha renunciado”. Mientras tanto, el propio Chris Martin, vocalista de Coldplay, salió en defensa de la kiss cam señalando que es una tradición en los conciertos del grupo y que, tras décadas usándola, “la vida te da limones y tienes que hacer limonada. Así que vamos a seguir haciendo porque vamos a conocer a algunos de ustedes”. Por su parte, Kristin Cabot y Andrew Cabot piden ahora respeto y silencio tras el episodio que se convirtió en una pareja anónima en protagonistas de la crónica rosa rockera del año. |