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Neil Codling, teclista, guitarrista y una de las almas
creativa de Suede, ha compartido con RockFM los más de 30 años desde que se
unió a Suede, una de las bandas claves del britpop, su evolución artística, y
el lanzamiento de su nuevo álbum, ‘Antidepressants’ que acaba de ver la luz hoy
mismo. Un regreso que refleja la madurez y el profundo compromiso de una banda
que se rehace sin perder su esencia. La historia de Neil con Suede empezó casi por casualidad. Al
acudir a pedir prestado un traje para una sesión de fotos, le pidieron tocar en
una canción llamada “By the City”, incluida en el álbum ‘Coming
Up’ (1996). “Sí, aprendí esa canción, toqué para ellos y simplemente me
quedé. Ya han pasado 30 años y todavía sigo aquí. Así que algo debo haber hecho
bien”, comenta con humor Neil. Su llegada coincidió con un momento delicado para Suede, que
tras el aclamado ‘Dog Man Star’ atravesaba dudas y críticas, con poca
atención mediática y un futuro incierto. “Estábamos solos para hacer música y
eso realmente nos ayudó. Fue un tiempo feliz y creativo”, recuerda Codling,
destacando su conexión con Richard Oakes, el guitarrista joven con quien
edificó el sonido renovado de la banda en ‘Coming Up’. Aunque mucha gente atribuye a Neil la transformación sonora
de Suede en discos como ‘Head Music’, él relativiza esa influencia: “No
creo que el sonido cambiara solo por los teclados, sino por la buena química
entre músicos. Richard y yo creamos una dinámica que permitió a la banda sonar
diferente y explorar nuevos caminos”, explica. Su consejo a músicos jóvenes que ingresan a bandas
consolidadas es simple pero revelador: confianza en uno mismo. “Tienes que
pensar: ‘Puedo hacer música tan buena como la que escucho en la radio’. Y luego
trabajar duro para volverte indispensable”, apunta. Para Codling, estar en una banda es un trabajo serio, más
allá del glamour. “No estamos aquí por las risas o las facilidades. Tiene que
ser sobre la música y crear algo que valga la pena. Hoy en día, hay tantas
formas de entretenimiento que tienes que dar lo mejor siempre”, reflexiona. Tras su salida temporal de Suede, Neil exploró su faceta de
músico de sesión tocando con artistas como Natalie Imbruglia. Este período de
distanciamiento le permitió reencontrarse con la música desde otra perspectiva
y valorar aún más su esencia y significado personal. Cuando Suede volvió en 2010, Neil destaca un cambio de
rumbo: tras experimentar con discos como ‘Head Music’ y ‘A New
Morning’, donde intentaban sonar nuevos, decidieron volver a las raíces con ‘Bloodsports’, un álbum que conectó de
nuevo con la esencia de Suede. El nuevo álbum, recién publicado,
retoma la energía juvenil, pero con la madurez actual. El single que
da título al disco refleja ese espíritu punk y post-punk mezclado con tintes
pop y ritmos hipnóticos que abarcan toda la expresividad de la banda. “Estamos
orgullosos del resultado y ya conecta mucho en los directos, pero hasta que no
salgamos a tocar, no podremos medir el éxito real”, dice Codling. La clave para
ellos es seguir haciendo música auténtica que refleje quiénes son hoy, sin caer
en la imitación o seguir tendencias externas. Neil señala un cambio en cómo se consume la música
actualmente: “Antes pensábamos en álbumes completos; ahora la gente escucha
listas de reproducción y a menudo solo los primeros segundos de una canción.
Por eso, debe ser un estribillo potente desde el principio, porque si no, el
oyente se va a otro lado”. Además, para ellos es importante cuidar tanto a los fans de
los años 90 como atraer a los nuevos oyentes. “Cada canción tiene que ser
perfecta para mantener la atención en un instante donde hay miles de
opciones a un clic”, subraya. En la entrevista, Neil no ocultó su cariño por los fans
españoles y su deseo de volver pronto con conciertos: “Hicimos algunos
festivales y fue fantástico. España es como un segundo hogar en Europa para
nosotros y queremos volver con conciertos de club y festivales. Estoy seguro de
que habrá fechas aquí el próximo año”. Por último, pone en valor la profundidad de las letras de
Brett Anderson, con temas identificables y reconfortantes, que consiguen
conectar con el público y mantener la relevancia de Suede tras tantos años. |