El presidente del Gobierno ha anunciado que quiere agotar la legislatura, pero para ello necesita los votos de los independentistasEn el balance de fin de año y en la rueda de prensa que ha ofrecido Sánchez este mediodía ha habido momentos surrealistas. Sánchez se encontraba cómodo en el papel de oposición de la oposición, por eso ha criticado con ímpetu el acuerdo para el acuerdo entre PP, Ciudadanos y Vox para hacer posible un relevo en Andalucía. Sánchez ha criticado que haya acuerdos del PP y de Ciudadanos con VOX, partido al que ha demonominado de ultraderecha. Sánchez ha afirmado que estar al mismo tiempo con el sentido común y con los extremistas no es posible. Para Sánchez parece que solo es extremista Vox y no el independnetismo catalán y el independentismo vasco. Como es lógico, le han preguntado cómo puede apostar por un diálogo con Torra y usar los votos del PDCAT y de Esquerra para estar en Moncloa y criticar el entendimiento con VOX. Y ahí donde la respuesta de Sánchez ha sido de aurora boreal. El presidente del Gobierno ha hecho jeribeques para que no se viera su absoluta contradicción. No es lo mismo una moción de censura que una sesión de investidura ha dicho Sánchez. Pues sí es lo mismo. Porque la moción de censura en España es constructiva y...