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David Gilmour cree que una reunión de Pink Floyd a día de hoy no sería factible, sobre todo por la forma en la que se han desarrollado las personalidades de sus componentes en los últimos años. El artista viene de unos días muy intensos, en los que ha salido de gira por primera vez en 8 años, ha publicado su disco 'Luck & Strange' y, además, ha vendido, junto al resto de la banda, los derechos y el catálogo de Pink Floyd por la friolera de 400 millones de dólares. Aunque ya damos por hecho que una reunión del conjunto es imposible, en una nueva entrevista con Guitar World (vía Ultimate Guitar), el cantautor y guitarrista ha hablado sobre cómo han cambiado las cosas desde que formó Pink Floyd siendo tan sólo un chaval: "Ese momento de estar en un grupo, cuando eres joven, cuando puedes gritarte y pelearte, pero aún así volver a ello, porque tu destino común sigue ahí... [Suspira] Sí, ya estoy acostumbrado. Sería más difícil hacer eso hoy. Es más difícil ser iguales". "Se pueden tener ideas diferentes sobre [el conflicto en Pink Floyd]. Hay versiones públicamente presumidas y aceptadas de las cosas que no son necesariamente como fueron. Incluso algunos de los momentos que parecían haber sido bastante oscuros, la satisfacción de algunos de los logros musicales de la época también eran grandes. Así que no es tan sencillo". Hace ya un tiempo, Gilmour también afirmaba que crear 'Luck & Strange' había sido liberador, en el sentido de que había podido olvidarse de su reputación para llevar su creatividad en la dirección que él eligiera: "Creo que nos dimos cuenta de que las viejas expectativas y normas de lo que yo, como antiguo miembro de Pink Floyd, debía hacer, salían por la ventana, y nos sentíamos mucho más libres para seguir adelante y usar lo que fuera y a quien fuera". Pink Floyd se ha convertido en una de las últimas y veteranas bandas en vender los derechos de su catálogo. En este caso, ha sido especialmente complicado poner de acuerdo a David Gilmour y Roger Waters, que llevan años sin entenderse. Al parecer, uno de los puntos más tensos de la negociación tuvo que ver con la estructura de los impuestos que se iban a pagar por la venta. Otras empresas que intentaron hacerse con el catálogo de la banda han sido Warner Music, Hipgnosis o BMG. |