|
Description:
|
|
En una nueva entrevista con Total Guitar (vía Ultimate Guitar), el guitarrista de Metallica, Kirk Hammett, ha compartido cuál es su mayor miedo a la hora de subirse al escenario con los de San Francisco. Lo cierto es que los nervios cada vez tienen menos peso en el estado de un artista como Hammett, antes de subirse al escenario. No en vano, tiene tablas de sobra y lleva décadas cautivando a decenas -o hasta centenas- de fans. En la charla, Kirk, enfrascado actualmente en la gira “M72” de la banda, ha explicado qué es lo único que le aterroriza antes de salir a tocar. Antes, eso sí, el hacha explica que nada de lo que hace antes de salir es para disfrutar: "Para mí, cuando llego a un espectáculo soy todo negocios. Se trata de hacer todo lo necesario para que el espectáculo sea lo mejor posible. O, en otras palabras, no estoy sentado entre bastidores viendo la tele o socializando, o haciendo lo que sea". "Todo lo que hago, minuto a minuto, tiene que ver con el espectáculo, tanto si estoy calentando, pasando por mi calentamiento personal, como si estoy calentando con los otros chicos como banda". Sin embargo, hay una cosa que le preocupa mucho: no poder escucharse. "Lo único que realmente, realmente me preocupa durante nuestros conciertos en directo es si puedo oírme o no, porque nos ponemos en situaciones, como el escenario 'M72', en las que es extremadamente, extremadamente difícil oírte a ti mismo o a los otros miembros de la banda". "El sistema de monitores se lleva al límite absoluto para poder oírnos en ese gran escenario. Tenemos monitores por todas partes. Tenemos auriculares internos. Tenemos dos ingenieros de monitores: uno para James Hetfield y Lars Ulrich, y otro para Rob Trujillo y para mí, porque uno solo no puede hacerlo. Hay demasiados cambios de una canción a otra. Es bastante difícil". Hammett también ha explicado que los shows de Metallica agrupan dos ambientes: por un lado sientes que estás viéndoles en un club y, después, en un estadio. Bueno, más o menos, porque depende de lo que pagues por tu entrada. "Es una locura cómo cambia para mí en numerosas ocasiones a lo largo del programa. Creo que la gente se da cuenta porque estamos todo el tiempo ante las cámaras, los monitores de vídeo. Cuando tocamos en el Snakepit parece como si estuviéramos tocando en un club, la cámara está ahí mismo, y luego proyectamos esa sensación de club al estadio, así que creo que eso ayuda, que ayuda a crear intimidad". |