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Nikolas Sánchez Izquierdo denunció
este pasado viernes haber recibido amenazas antes de jugar contra el
argentino Valerio Aboin los octavos de final de un 'challenger' en
Rosario. El tenista español perdió el partido
en dos sets (7-5 y 6-4) y presentó una denuncia ante la policía de
Rosario, que notificó el asunto a la fiscalía para dar comienzo a
la investigación. Una historia que ha contado este sábado en Tiempo
de Juego. "Ya me encuentro mejor después de
haber llegado a España y comprobar que mi familia está bien",
empezó diciendo. Y agregó seguidamente: "Decidimos con mi
entrenador jugar el partido porque, con todo lo que viajamos, había
que hacer el esfuerzo. Conseguimos que retiraran el partido de las
apuestas y pudimos, dentro de esa intranquilidad, salir a jugar a
puerta cerrada". Paco González le preguntó si tras el
partido siguió recibiendo mensajes y comentó: "Fue todo muy
incómodo y viéndolo con perspectiva quizás, por mi salud mental,
lo oportuno era no jugar el partido. Seguí recibiendo mensajes
después y ya no me vi con fuerzas para jugar el partido de dobles.
Yo seguía teniendo torneos por Sudamérica, pero decidimos regresar
a España". Nikolas fue más allá y explicó cómo
sucedió todo. "Estamos expuestos a amenazas públicas en
nuestras redes sociales. Pero en este caso, las recibí en mi
teléfono privado y de forma muy detallada con nombres, apellidos y
direcciones de mis familiares. Normalmente, estamos acostumbrados a
recibir insultos y es algo que no deberíamos tolerar", señalaba. Y añadía: "El mensaje lo recibí
una hora y cuarenta minutos antes del partido y me pedían que
perdiera el partido disimuladamente. El texto, para mí, estaba escrito en un falso argentino y espero que las autoridades pronto solucionen todo el tema.". Y proseguía: "Lo que
he hablado con la asociación... no eran conocedores de ninguna
amenaza a este nivel". Para finalizar, Nikolas Sánchez Izquierdo contó cómo se comunicó con su familia tras recibir las amenazas. "Intenté contactar con mis padres por separados para reunirlos en casa e informarles de la situación porque si lo hacía por separado se podían preocupar más. Y al final del partido volví rápidamente a España". |