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La investigación del accidente de Adamuz ha dado un nuevo giro con el hallazgo de una pieza clave del tren Iryo a unos 300 metros del lugar del siniestro. Se trata de un 'bogie', una composición de cuatro ruedas del convoy, cuya imagen fue difundida por The New York Times. Fuentes de la Guardia Civil han aclarado que la pieza nunca estuvo perdida, sino que fue localizada e identificada por el servicio de criminalística a comienzos de semana, informa el jefe de Interior de COPE, Juan Baño. Debido a su gran volumen y a un peso de varias toneladas, se decidió dejarla en el lugar a la espera de la maquinaria específica necesaria para su retirada. Según explican estas mismas fuentes, la pieza fue localizada con precisión mediante el sistema de infografía forense 3D y los drones del instituto armado que sobrevolaron la zona desde el pasado lunes. Algo que corrobora el ministro de Transportes, Óscar Puente, al asegurar que esta pieza del eje fue hallada por los investigadores el
lunes
y que sus 20 toneladas de peso es el motivo por el que permanece en un arroyo cercano a la zona.
Puente ha explicado que fue localizada cuando él mismo se encontraba el lunes a primera hora
de la mañana en Adamuz junto al presidente de la Junta de Andalucía,
Juanma Moreno Bonilla, y que, por tanto, no ha sido descubierta a raíz de una fotografía en 'The New York Times'. El titular de Transportes ha detallado, en una entrevista en televisión, que los investigadores observaron el mismo lunes que
faltaban piezas del bogie del coche número 8 del Iryo. Para localizarlas se pidió utilizar drones que sobrevolaran la zona, pero no hizo falta
porque "un agente de la Guardia Civil comunicó que había algo en un terraplén más abajo junto a un arroyo". Para Rafa Escudero, del sindicato ferroviario, esta pieza es fundamental para entender la secuencia del accidente. Su hipótesis es que el Alvia que se dirigía a Huelva impactó directamente contra este elemento y no contra el coche del Iryo. Según Escudero, "el bogie que se suelta del coche de Iryo es lo que arrolla el Alvia que va a Huelva". El experto sostiene esta idea basándose en la posición final de los trenes. Un choque contra el 'boje' explicaría por qué el coche del Iryo no fue partido por la mitad o girado, sino que quedó alineado con el resto de la composición. La violencia del impacto tuvo que ser "brutal" para lanzar una pieza de varias toneladas a más de 200 metros. Paralelamente, el ministro Óscar Puente ha admitido que se detectaron muescas en las ruedas de otros trenes Iryo que habían circulado por la zona hasta dos días antes del accidente. Los investigadores también se centran en el 'bogie' del coche número 6 del Iryo, el primero que descarriló, así como en otras piezas del material rodante que ya se analizan en los laboratorios. Toda esta nueva información podría señalar directamente al origen de la tragedia, una situación que, según fuentes del sector, está generando un gran enfado entre los trabajadores. La investigación de las piezas serán claves para esclarecer las causas del siniestro. |