|
Description:
|
|
Que
a nadie le gusta pensar en la muerte es una evidencia porque, entre
otras cosas, te hace sentir que todo lo bueno que tiene esta vida
puede acabarse y que tú nunca volverás a disfrutar de ella. Es un
pensamiento que, a menudo, se vuelve negativo y que puede llegar a
ser deprimente si no se gestiona adecuadamente. Por
eso, a lo largo de la Historia, hay muchos que han intentado dar con
una fórmula mágica o con la 'fuente de la eterna juventud' para
conseguir vivir eternamente y no tener que pasar por el trance de la
muerte. Algo que, por supuesto, nunca se ha conseguido.
Y
aunque para nosotros esto se antoja algo completamente imposible y
sabemos que todo acaba, ha habido personajes a lo largo de la historia que han amenazado con poner en práctica ejercicios de
dudosa ética para vivir eternamente.
Personajes
que, a menudo, han tenido un gran poder y han sido tiránicos y que
lo hacían para perpetuarse en el poder. Sin ir más lejos, se dice
que Putin tiene a su servicio a médicos que intentan conseguir esa
eterna juventud para él. Lo mismo se dice, por cierto, del líder
chino Xi Jinping.
Si
uno lo piensa, tiene mucho sentido que aquellos que han ostentado el
poder, además de una forma tiránica, hayan querido perpetuarse en
él mediante la eterna juventud. Aunque científicamente es imposible
(al menos, por ahora), estos dictadores y gobernantes han intentando
hacer de todo para mantenerse siempre vivos. Ana
Velasco es historiadora y ella misma explicaba cómo muchos
personajes querían encontrar esa fórmula mágica para vivir
siempre. “Fernando
el Católico ya era anciano cuando muere Isabel la Católica. Se
decide volver a casar con Germana, lo que pasa es que la edad no
perdona y entonces no podía tener descendencia. Entonces empezó a
tratarse con cantáridas, que son un escarabajo que se pule, se hace
polvo y se toma como en una bebida disuelto. Es supertóxico y
seguramente le mató” explicaba.
No
fue el único gobernante que trató de hacerse inmortal, pues “Luis
XIV de Francia tomaba preparados alquímicos para mantenerse siempre
joven y vigoroso. Y los médicos le recetaban mezclas de plantas, de
metales, de mercurio. Se sabe también que hacía baños medicinales,
dietas supervisadas, porque aquí claro, se juntaba lo que era
superstición con lo que era pues una dieta, ejercicio, cosas,
masajes y demás” explicaba.
Algo
así intentó poner en práctica el ruso Stalin, que “tuvo toda
esta división parapsicológica y demás de los científicos de la
Unión Soviética que buscaban no solamente la inmortalidad, sino
cosas como esto de que se pudiese leer los pensamientos, que se
transmitiesen ideas con la electricidad, con muchas cosas. Entonces
realmente no se sabe mucho porque esos archivos no están no están
desclasificados o están desclasificados de aquella manera y se han
destruido, pero sí es sospecha que pasaron cosas medio místicas,
medio raras con Stalin en la Unión Soviética” decía Ana Velasco.
Ahora,
si hay una historia que llama demasiado la atención, esa es la del
intento de alargar la vida de Franco. En el año 1975, cuando estaba
ya agonizando y bastante enfermo, hubo un joven coruñés que hizo de
todo para que el franquismo se alargase todo lo posible. Así
lo explicaba Ana Velasco, que decía que este joven de 32 años tenía
una obsesión con el gobierno de Franco, hasta el punto de inmolarse
por él.
“Franco
estaba agonizando y hospitalizado y ya se veía que la viabilidad de
un franquismo sin Franco era difícil. Un gallego, José Luis Pita
Caruncho, que en aquel momento tenía 32 años y era empresario y
vecino de un pueblecito que se llamaba Narón en Coruña, pues
remitió una instancia formal a su alcalde del municipio diciendo que
él ofrecía su ser orgánico, o sea, su cuerpo para que le retiraran
el cerebro y trasplantasen en su cuerpo el cerebro de Franco, ya
anciano, enfermo, moribundo para morirse” decía.
Lo
que quería era que durase toda la vida su gobierno y, sin embargo,
fue formalmente rechazado. “Una vez en la Transición, intentó
presentarse las elecciones municipales de Narón y se hizo público
en la prensa de 1982 que había ofrecido su cuerpo para que Franco
ese hombre siguese gobernando. La cosa quedó en nada, pero el
sacrificio en del líder estuvo ahí” sentenciaba.
|