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La Fundación NEOS, miembro de la Federación One of Us, y la Asamblea por la Vida expresan
su profunda preocupación por los resultados de la votación celebrada hoy en el Parlamento Europeo respecto a la iniciativa My Voice, My Choice (MVMC). Esta propuesta busca que la Comisión Europea establezca un fondo comunitario para facilitar el
acceso al aborto en otros países de la UE cuando no sea posible en el propio Estado miembro, lo
que representa un grave desafío a la soberanía nacional y a los principios democráticos. En particular, destaca la división en el voto de los 22 eurodiputados españoles del
Partido Popular Europeo (PPE): solo 5 han votado a favor de la moción que defendía las
competencias nacionales y el principio de subsidiariedad (rechazando así la iniciativa MVMC), 14
se han abstenido y 2 han votado en contra (Giménez Larraz y Nevado del Campo). Un
eurodiputado español no ha votado. Esta falta de apoyo mayoritario a la posición de su propio grupo ha contribuido a que la moción
alternativa, favorable a MVMC, prosperara. Los resultados de hoy son un retroceso para la
defensa de la vida y la soberanía nacional en Europa. La iniciativa My Voice, My Choice no
solo ignora las competencias de los Estados miembros, sino que promueve una agenda ideológica
disfrazada de solidaridad. Urge una respuesta unificada para proteger los valores fundamentales de
nuestra Unión. Instamos a los eurodiputados a priorizar el respeto a las decisiones democráticas
nacionales y a rechazar cualquier intento de imponer visiones uniformes en temas tan sensibles. Cabe recordar que la Iniciativa Ciudadana Europea One of Us, que reunió cerca de 1,7
millones de firmas verificadas —más de medio millón por encima de las recogidas por My
Voice, My Choice—, solicitaba precisamente la protección de la vida humana desde la concepción y
la exclusión de la financiación de actividades relacionadas con el aborto en las competencias de la
Unión Europea. A pesar de su mayor representatividad ciudadana, la Comisión Europea denegó
cualquier propuesta legislativa en respuesta a ella. El aborto nunca ha formado parte de las
competencias de la UE y nunca debería incorporarse, ya que pertenece
exclusivamente a la soberanía de los Estados miembros. |